Capítulo XII, Misión cumplida

“Cerrar ciclos es dar por terminado etapas en las que hicimos todo lo que teníamos hacer y ya no es necesario permanecer”

Anónimo

Era el amanecer del día viernes 11 de Enero de 2013. Cuatro semanas habían transcurrido desde el inicio del desastre. El general Etienne de la Croix, se encontraba con su Estado Mayor en la sala de comando de Turtmann, mirando en la gran pantalla las imágenes que les llegaban a través del único satélite que no había sucumbido a los embates de las tormentas solares que se habían sucedido, unas tras otras, desde el 12 de diciembre de 2012. La magnitud de los desastres ocurridos al planeta eran sobrecogedores. Todas las ciudades, de todos los países estaban completamente en ruinas y muchas de ellas sumergidas bajo el mar. En suiza ya no había ninguna ciudad, poblado o aldea en pie. Todo estaba hecho pedazos. La fisonomía de los continentes y de muchos países había cambiado totalmente como resultado de los maremotos, los terremotos y las erupciones volcánicas ocurridas. Nuevas tierras habían emergido desde los mares. Lo que se conocía del planeta ya no existía. Las zonas de tierra que no estaban sumergidas estaban completamente secas y no había ninguna señal de vida sobre ellas. Todo estaba muerto sobre la superficie.

Todos los miembros del Estado Mayor se encontraban abrumados por las horrorosas imágenes que estaban contemplando. Prácticamente no había ninguno de ellos que no hubiera perdido a un ser querido en este desastre. La amargura y la pesadumbre eran totales. El General De la Croix, consciente de la situación por la que estaban pasando sus subalternos, pidió hacer un minuto de silencio por todas las vidas humanas perdidas, para luego tomar la palabra y dirigirse a los presentes.

-Mis queridos camaradas y amigos, todo lo que hemos vivido y estamos viviendo es algo que recordaremos durante toda nuestra vida. Las pérdidas han sido enormes y claramente debemos llorar por ellas, hacer el duelo, pero también debo recordarles que todos nosotros tenemos una gran responsabilidad con respecto a todos los refugiados que se encuentran aquí con nosotros y con el futuro de la raza humana. La comunidad de Turtmann es ahora el último reducto de seres humanos conocido y somos los continuadores de la vida en nuestro amado planeta. Tenemos un gran desafío por delante y, por lo mismo, quiero pedirles que dejemos atrás la pesadumbre y nos hagamos conscientes, que a pesar de todo lo sucedido, seguimos vivos y tenemos todo lo necesario, no sólo para sobrevivir a esta catástrofe, sino que también para prosperar y el día de mañana, cuando sea el tiempo, salir a la superficie y repoblar nuestro planeta, llenándolo de vida.

-Lo que ya pasó no lo podemos cambiar, pero si podemos crear nuestro futuro y esa debe ser nuestra consigna. No será fácil, lo sé, pero juntos, está muy claro para mí que podremos lograrlo. ¡Por nosotros y nuestro futuro juntos! ¡Así sea hecho!.

-¡Así sea hecho! vitorearon todos juntos, ¡Así sea hecho!

La familia Oversen, así como todos los refugiados de Turtmann, se encontraban ya más calmados, puesto que se estaban acostumbrando a las recurrentes réplicas telúricas que se producían desde que habían llegado al refugio y a la seguridad que les proporcionaba el hecho, que éste, había demostrado ser muy sólido y resistente, a pesar de todos los embates de la naturaleza con que ésta lo había desafiado.

Ulrich y Helga, junto a sus hijos habían terminado de cenar. Andreas y Christel se preparaban para ir a la cama a dormir. Helga lavaba los platos mientras Ulrich los secaba. Estaban en eso cuando Ulrich le dice a Helga…

…-Helga, nunca pude contarte el sueño que tuve la noche previa a toda esta odisea, ¿Recuerdas?

-Si, algo me recuerdo que querías contarme de ese sueño, pero ya estabas muy atrasado para llevar a los chicos al colegio.

-Así fue Helga. El punto es que cuando llegamos a este refugio, al departamento que nos asignaron y estábamos agotados de tanto terremoto, nos acurrucamos lo cuatro juntos sobre la cama, en la que ahora es la nuestra y nos quedamos profundamente dormidos…

…-Sí, ¿y que?

-Bueno que mientras dormíamos, volví a tener otro sueño, que fue como la continuación del primero y tampoco he tenido la oportunidad de poder compartirlo contigo.

-Ok mi amor, dale, qué soñaste, señaló Helga con cierta condescendencia.

-Soñé con un descendiente nuestro que se llamaba Zoltan y que vivía algo así como 500 años en el futuro, en un lugar que se llamaba Atlantis. El era un profesor de telepatía y le relataba a sus estudiantes cómo y por qué había ocurrido el fin de nuestro mundo, además de todas las peripecias que otro descendiente nuestro, un tal Ivo Oversen vivió en la comunidad de un refugio subterráneo que estaba en la localidad de Turtmann, antes que se construyera la ciudad de Atlantis que te mencioné… ¡Mira que casualidad!

-Lo increíble de ese sueño Helga, es que fue premonitorio, porque lo tuve en la madrugada del día en que ocurrió el desastre.

-¡Bah!, pero Ulrich, me cuesta pensar que un científico como tú pueda creer en premoniciones, cuando sabes que eso no existe. Fue sólo una coincidencia.

-No mi querida Helga, yo también pensaba como tú, pero ese 12 de diciembre cuando todo comenzó a ocurrir esa mañana en la que me dirigía a la Universidad Ginebra, no pude dejar de pensar, a medida que iban transcurriendo los hechos, que mi sueño se estaba haciendo realidad. Esa comunidad de la que te estoy hablando y que aparecía en mi sueño es precisamente esta misma comunidad con la que estamos ahora en este refugio de Turtmann. Eso no fue, ni es una coincidencia. Tengo una profunda convicción acerca de que lo que soñé es absolutamente real.

-Y me quedó totalmente claro que los descendientes de nuestra familia tendrán un rol fundamental en la construcción del nuevo mundo en la tierra y crearán una nueva sociedad, que según lo que recuerdo de mi sueño, será una sociedad en la que todos los seres humanos tendrán un gran poder mental que los hará muy poderosos, pero que a la vez serán mansos y respetuosos entre ellos y con todos los seres que prosperarán nuevamente en nuestro planeta.

-Por lo tanto Helga, nosotros debemos asegurarnos de que eso ocurra. Puede que no me creas, pero estoy tan convencido de la verdad acerca de lo que he soñado que no puedes dejar de apoyarme en esto. De nuestra familia dependerá el futuro de la humanidad dentro de 400 o 500 años más adelante, estoy muy seguro.

-Bien, bien, Ulrich, te creo, entonces; cuéntame en detalle los dos sueños que tuviste del fin del mundo.

-Gracias Helga.

Y así fue como Ulrich, finalmente le pudo relatar a Helga sus dos sueños y darle el contexto necesario para hacerle entender la importancia del rol de la familia Oversen, en el desenvolvimiento de los hechos que ocurrirían en el futuro.

-Ulrich… ¿Y cómo prepararemos a nuestros hijos, a nuestros nietos y demás generaciones venideras para que asuman ese rol en el futuro? preguntó Helga con cierta preocupación.

-Mi plan Helga, es el siguiente:

  • -Primero, cuando nuestros hijos ya cumplan 14 años, les contaremos mi sueño, específicamente la parte que, de nuestra familia saldrá, por así decirlo, el salvador de la humanidad. El resto de la historia la mantendremos sólo para nosotros. Creo que puede ser confuso contar los detalles acerca de nuestra creación como seres humanos por parte de los alienígenas.
  • -Segundo, creo necesario crear una tradición en nuestra familia, por medio de un juramento solemne, para que la historia de mi sueño sea transmitida de generación en generación y que todos deberán educarse en los temas asociados al desarrollo de nuestra espiritualidad, de los poderes psíquicos y de las enseñanzas místicas y filosóficas antiguas, ya que serán estos conocimientos los que servirán de base para el cambio y desarrollo de la nueva humanidad.
  • Y tercero, haremos recaer la responsabilidad por cumplir este mandato en el hijo mayor de la nueva generación, sea hombre o mujer. Además deberán tener en cuenta que el apellido Oversen no puede perderse, aún cuando no existan hijos varones para perpetuarlo. Si la continuadora de la familia es mujer, deberá hacer lo imposible para que sus hijos mantengan el apellido familiar como línea paterna y así pueda perpetuarse de acuerdo a nuestras costumbres.

¿Que te parece Helga, estás de acuerdo con mi plan?

Bueno, tu eres el físico y el ingeniero, pero… ¿No crees que es mucha la responsabilidad que debe llevar el hijo o hija mayor sobre sus hombros?… ¿En verdad te parece que todo esto sea necesario?… Porque si tu sueño del futuro es cierto… ¿No crees tú que, hagamos lo que hagamos, igualmente nacerá un Ivo Oversen, quien se transformará de todas formas en el salvador de la humanidad, independientemente de lo que hagan sus antecesores? Si ese destino está predeterminado… ¿Qué más da lo que hagamos, cuando igualmente se realizará? ¿No lo crees así Ulrich?

-Si, tienes un punto válido Helga, pero también cabe la posibilidad de que si no hacemos nada, las condiciones necesarias para que esa opción de futuro se materialice, es altamente probable que no ocurra. Aunque mi sueño sea una premonición, no significa que el futuro esté determinado. Yo simplemente creo que éste representa tan sólo una muestra de lo que podría suceder, pero somos nosotros los que con nuestros pensamientos y acciones vamos creando el futuro. Por eso creo necesario llevar adelante mi propuesta de plan.

-Verás Helga, de acuerdo con los conocimientos de la física actual no existe el determinismo, aun cuando las yes de la física establecen relaciones de causa efecto que podrían hacernos pensar que existe un determinismo, la verdad es que no es así. Cuando no sumergimos en los postulados de la física cuántica, la física de las partículas que le dan materialidad al universo, vemos que los fenómenos a ese nivel parecieran ser completamente azorosos, es decir, que el azar es el que determina que algo exista de esa forma o no. Por lo tanto, no existiría un determinismo. También la física cuántica nos demuestra que el observador, por el hecho de observar un fenómeno en estos niveles atómicos y subatómicos, unido a su pensamiento y su consciencia, juega un rol activo y determinante en la forma en que se manifestarán esas partículas a la hora de conformar la materia. Por tanto, si bien no existe un determinismo per se, el hecho de pensar y visualizar algo, puede darle materialidad a ese algo en el futuro porque la mente puede alterar la materia. Un ejemplo claro de esto, es la neuroplasticidad cerebral, en la que se ha demostrado que los pensamientos son capaces de alterar físicamente al cerebro, así como también, el cerebro cuando tiene una lesión, afecta a los pensamientos. La premonición de ver un hecho futuro específico es sólo una posibilidad de entre muchas otras que podrían darse en ese futuro, porque en el «mundo cuántico» todo está en potencia de ser. Ese espacio, por decirlo así, está lleno de infinitas posibilidades u opciones posibles de Ser, que para que puedan Ser, para que se puedan materializar, es necesario actuar con nuestra consciencia, con nuestros pensamientos y con nuestras acciones de manera permanente en el tiempo, hasta que el «milagro» de su materialización o manifestación se hace un hecho real y tangible.

-¡Vaya Ulrich!, dijo muy sorprendida Helga, pero que profundo y difícil es lo que me acabas de decir. Te desconozco. Yo pensé que ustedes los físicos tenían cerebros cuadrados, donde sólo les cabe el 2+2 = 4. Nunca imaginé que podrías llegar a conceptualizar y decir algo como lo que me acabas de decir. Después de esta declaración, creo que no me queda otra que aceptar tu propuesta.

-¡Muy bien mi amor! En verdad gracias por apoyarme. Por eso te amo, dijo Ulrich conmovido por las palabras de su esposa.

Así fue que durante los primeros cuatro meses, los militares fueron los encargados de administrar y hacer funcionar todos los servicios necesarios para vivir en Turtmann. Una vez finalizado ese período, en que afortunadamente ya habían cesado los grandes movimientos sísmicos y sólo se mantenían réplicas de poca intensidad, no mayores a los 5 grados Richter y de no más de 15 o 20 segundos de duración, los refugiados y, como parte del plan diseñado por el general De la Croix, comenzaron a incorporarse en la realización de las labores que hasta ese momento habían estado ejecutando los uniformados.

Las asignaciones a las labores propias de la manutención del refugio, se hicieron en base a los conocimientos, experiencias y preferencias de los miembros de la comunidad. Así fue que Ulrich pasó a formar parte del equipo del área de Ingeniería, área que era la encargada de velar por el suministro del agua y la energía. La provisión de energía era bastante compleja y peligrosa, ya que ésta era generada principalmente por medio de dos reactores atómicos que requerían de un permanente control y mantenimiento, además de un personal altamente competente, para el cual Ulrich estaba más que calificado, ya que él era físico e investigador en el CERN (Organización Europea para la Investigación Nuclear).

Helga por su parte, fue asignada al área de la Educación y las Artes. Ella, en su calidad de historiadora del arte y quien ocupara el cargo de subdirectora del museo de Ariana, calificó perfectamente para desempeñarse como directora a cargo del desarrollo de las habilidades artísticas de los jóvenes y adultos y, aunque que muchos consideraban que éstas no eran necesarias para la supervivencia de la comunidad de Turtmann, con el tiempo, demostraron ser esenciales para el mantenimiento de la cordura y el buen ánimo de sus habitantes.

Helga además, entendiendo la importancia que tendrían sus descendientes en la creación y desarrollo de la futura sociedad de la mente y, considerando el plan formulado por su esposo Ulrich, influyó decisivamente para que se creara dentro del currículo de los estudiantes; dos asignaturas electivas, denominadas «Historia de las ciencias y filosofías antiguas» y «Desarrollo de la parasicología en las culturas de la antiguedad». Así, de forma velada, le permitiría a la dinastía Oversen, hacerse cargo de estudiar e impartir estas asignaturas en Turtmann, así como también, darle sustento en el tiempo al objetivo de largo plazo de «salvar a la raza humana».

Y así fueron pasando los años, los que por supuesto no estuvieron excentos de tensiones y crisis de poder propias de las relaciones entre personas, las que se hacían más frecuentes, debido a las condiciones producidas por el confinamiento y encierro a las que estaban sometidas en el refugio de Turtmann, pero que afortunadamente y gracias al liderazgo y dirección del general De la Croix, se superaban con rapidez.

Cuando Andreas, hijo de Ulrich y Helga, cumplió los 14 años, procedieron a contarle los sueños premonitorios que había tenido su padre, con la idea de informarle y hacerle entender la importancia de su misión en el nuevo rol que debería ejercer a partir de ese momento, culminando con el juramento solemne de ser el guardián y continuador de una tradición familiar que debería ser transmitida de generación en generación, en la que además tendrían que educarse en todos los temas asociados al desarrollo espiritual, los poderes psíquicos y las enseñanzas místicas y filosóficas antiguas.

Trece generaciones pasaron desde los días de Ulrich hasta el nacimiento de Ivo: Andreas, Erik, Liam, Lino, Milo, Lukas, Loan, Anouk, Yorick, Christel, Ulrich y Cornelio.

Helga falleció en el año 2054, un año antes que Ulrich, a la edad de 73 años y Ulrich lo hizo a los 76 años. Para la comunidad del refugio de Turtmann fueron pérdidas dolorosas, pero ambos partieron con la misión cumplida. Ulrich pudo perpetuar sus conocimientos de la física y la energía nuclear a través de varios discípulos, entre ellos su amada hija Christel. Helga tuvo una reconocida trayectoria en la educación de los habitantes de la comunidad y en el establecimiento del estudio de lo antiguo y lo sagrado, temas que serían cruciales para Ivo Oversen en el futuro.

El general Etienne de la Croix, el artífice y ejecutor de la operación Ziusudra, que permitió salvar a una pequeña porción de la humanidad de la gran hecatombe ocurrida en el año 2012, falleció a los 84 años de edad, 22 años después de ingresar a su querida «Cueva», el refugio de Turtmann. Su muerte fue una gran pérdida. El era un líder nato al que siempre le animó servir a los demás, proteger la vida humana y lograr que ésta pudiese prosperar en el futuro. El general De la Croix, fue el creador y presidente del Consejo de Turtmann hasta su muerte, el equipo de personas que debía dirigir los destinos de la comunidad. Lo sucedió en el cargo, su querido coronel y gran amigo Maximiliam Linz Meyer. Aún se recuerda su memoria con una escultura de cuerpo entero, hecha de cera, que se exhibe en el museo histórico de Atlantis.

Ivo Oversen, fue un trabajador incansable cuyo norte siempre fue construir un mundo y un universo mejor. «Y vaya que sí lo hizo». El logró transformar completamente a la sociedad humana que vivía en el refugio Turtmann, convirtiéndola en una nueva comunidad de súper hombres, capaces de hacer cosas increíbles. El desarrolló e hizo práctico el concepto del entrelazamiento cuántico, el cual utilizó para cambiar la forma de alimentarse de los seres humanos convirtiéndolos en transformadores de la energía solar en energía química modificando su glándula pineal. Lo utilizó para desarrollar la habilidad telepática, la que enseño a todos y logró con el trabajo conjunto de los miembros de la comunidad de Turtmann y Brasil, recuperar el campo magnético de la Tierra para protegerla de la radiación solar, recuperar la capa ozono para proteger la vida y recuperar y expandir la vida sobre la superficie y los mares de nuestro planeta. Gracias al entrelazamiento cuántico pudo conectarse con los Archivos Akashicos y extender dicha conexión a todos sus congéneres para conocer la historia del Universo. Desarrolló, primero en él, y enseñó después a muchos de sus hermanos humanos en la Escuela Oversen que el fundó, las técnicas de la levitación, de la proyección de la consciencia, la telekinesis, la psicometría, la percepción extrasensorial, la precognición, la clarividencia y la habilidad de manipular la materia a voluntad para crear cualquier cosa que se pudiera necesitar sin dañar a la naturaleza. Enseño a todos que el universo es una plétora de vida, la que se manifiesta de muchas maneras, en diferentes planetas y planos o dimensiones de existencia y es de variadas complejidades según su naturaleza. Nos enseñó que cada ser tiene su razón de ser y que debe ser respetado. Qué con todos ellos podemos comunicarnos y ayudarnos mutuamente a prosperar y evolucionar para el engrandecimiento de la creación. Ivo les enseño a todos que la muerte no existe. Sólo se trata de una transición, de la que pasamos de un estado a otro, de una dimensión a otra. Dijo que la vida era un continuo que jamás se detiene y que todo y todos estamos conectados, comunicados, entrelazados por siempre, porque toda la creación se origina y se desarrolla en el Uno. Nada está separado. La separatividad no es más que una ilusión. Sólo la fuerza del Amor es la que hace posible la creación.

Toda la maravillosa transformación de la humanidad le tomó a Ivo y las comunidades de Turtmann y Brasil unos 23 años de trabajo aproximadamente, la que luego continuó desarrollándose y prosperando en el tiempo con la participación de todos. Cuando las personas pudieron salir a la superficie y hacer proliferar la vida, Ivo y un equipo de 50 compañeros iniciaron la construcción de la ciudad de Atlantis usando el poder de sus mentes. La obra les quedó extremadamente hermosa. La construyeron a las Orilla de lago Léman, en una localidad que antes de ser destruida en el año 2012 se llamaba Port Valais.

Poco a poco la comunidad fue creciendo en número de personas, gracias a los nuevos nacimientos, que con mucha ilusión y alegría se iban produciendo. Con el tiempo, otros tres pequeños poblados fueron levantados en los territorios de lo que había sido la antigua ciudad de Ginebra, todos ellos en los alrededores del lago Léman. Éstas mini ciudades fueron bautizadas como «Prosperidad», «Nueva Ginebra» y «Puerto Horizonte». En Brasil, donde se encontraba la otra comunidad que logró sobrevivir al desastre, también se construyeron un par de ciudadelas utilizando los poderes la mente. Una de ellas fue «Nueva Esperanza» y la otra, «Fenix», en recuerdo al ave que según antiguos textos egipcios, era única en su especie, la cuál moría quemándose y renacía a la vida desde sus propias cenizas.

Otro hecho muy relevante en la vida de Ivo, fue el reencuentro que tuvo con Anks y Kusit, los dromkitas creadores del hombre. Ellos habían prometido volver y así lo hicieron en el año 2137 D.C. pero el mundo ya había sufrido su gran hecatombe y de acuerdo a los escaneos realizados desde la nave espacial en la que vinieron y de las exploraciones áreas y terrestres efectuadas, finalmente, ningún vestigio de vida pudieron encontrar, situación que los impulsó a tomar la decisión de regresar a su planeta. Su partida fue muy dolorosa para estos dos hermanos dromkitas. Todo su trabajo de miles de años se había perdido. Todos los enfrentamientos librados en contra de su hermano Anskut para salvar al hombre de la destrucción, fueron en vano. Ya no quedaba nada, sólo aceptar el hecho que la vida en el planeta Tierra había desaparecido, que ya no había civilización humana con la cual contactar, todo era muerte y destrucción.

En los Archivos Akashicos podemos encontrar los detalles de este reencuentro entre Ivo, Ansk y Kusit. Y dice así:

Ivo se encontraba en un profundo estado meditativo, cuando de pronto entabló comunicación telepática con una entidad del mundo astral de nombre Pipírima, quien le manifestó que era necesario cerrar un círculo que llevaba mucho tiempo abierto.

-¿Puedes ser un poco más explícito? pregunto Ivo

-Se trata de los seres que crearon a tu especie en ese planeta en el que vives, hace más de 450.400 años. Ellos tuvieron que regresar a su mundo, Dromk, ya que sus cuerpos físicos no podían seguir soportando, después de tanto tiempo, los efectos nocivos que les producía en su ADN los ciclos vitales terrestres, tan distintos a los de su planeta.

-Pero no entiendo ¿Por qué debemos cerrar el círculo?

-Porque ellos regresaron 125 años después del fin de tu mundo, encontrándose con un planeta sin vida y, su hermosa creación, ustedes, ya no existía.

-Ellos sintieron una gran culpa por esta pérdida, la que todavía perdura en sus almas. Por eso es que tú debes comunicarte con ellos y darles la buena noticia de que la raza humana aún existe, así com también, de los extraordinarios avances que han alcanzado en lo que respecta a su desarrollo espiritual y mental. Ellos lo merecen y así podrán dejar este mundo físico en paz, ya que se encuentran en el ocaso de sus vidas.

Y fue así como Ivo, agradeciendo a Pipírima, decidió establecer contacto con los creadores del hombre: Ansk y Kusit. Como primer paso, proyectó su consciencia hacia la constelación de Orión, focalizándose en la búsqueda del planeta Dromk. Una vez ubicado, inició mentalmente la búsqueda de Ansk. Una vez que logró encontrarlo en su recamara del palacio real de la capital de Dromk, Dingik Lugalak, se recostó mentalmente en la cama de éste y lo observó por una rato…

…Anks, quien ya tenía más de 165 años dromkitas (el ciclo de vida de un dromkita es en promedio de 200 años, equivalentes a 720.000 años terrestres) se encontraba acostado en su lecho, muy enfermo, pues su cuerpo estaba muy deteriorado por los efectos que las condiciones geoplanetarias terrestres le habían infligido después de 450.000 años de permanencia en la Tierra. A pesar de su estado, aún mantenía su porte, su prestancia y su belleza. Tenía una estatura aproximada de 2 metros y 11 centímetros. Sus ojos eran azules y aunque se notaba que ya habían perdido intensidad, su mirada seguía siendo profunda e inquisitiva. Su pelo largo, de un color rojizo canoso, era ondulado y lo mantenía tomado con moño, el que mantenía sujeto con un grueso anillo de oro con incrustaciones de lapizlazuli. La habitación en la que se encontraba tenía unas paredes blancas resplandeciente con variadas pinturas que representaban diferentes escenas de la vida de Ansk. En una aparecía cazando, en otra trabajando en su laboratorio o dando un discurso… en fin, muchas escenas diferentes. La luz de la habitación era tenue y parecía venir desde el interior de las paredes y del cielo raso.

Después de un rato de observar y sentir a Ansk, Ivo decidió hablarle…

…-Hola Ansk, soy Ivo Oversen, un habitante del planeta Tierra.

-Pero, cómo. ¿Qué esta sucediendo? ¿Quién o que es lo que me habla? pregunto Anks sorprendido.

-Como ya te dije, soy Ivo Oversen un ser humano que está estableciendo contacto telepáticamente contigo, es decir; a través de la conexión de mi mente con la tuya.

-Pero… ¿Cómo es esto posible? Yo estuve en tu planeta hace unos 300 años atrás y éste era incapaz de albergar vida y, a pesar que los buscamos, no pudimos encontrar ningún rastro de vuestra existencia Ivo.

-Efectivamente, toda la superficie de nuestro planeta fue destruida y para poder salvarnos, algunos de nosotros pudimos refugiarnos a más de 1.300 metros de profundidad por unos 400 años aproximadamente.

-Pues no sabes cuanta alegría me produce Ivo, el hecho de que el hombre se haya salvado, que siga existiendo y puedan realizar prodigios como el que tú puedas comunicarte conmigo de esta manera. Es maravilloso. Kusit estará encantada de saber esto.

-Anks, si tu quieres puedo establecer contacto con ella al mismo tiempo que contigo y tener una conversación donde yo pueda compartirles todo lo que nos pasó, todo lo que hemos avanzado, todo lo que hemos crecido como especie. ¿Qué te parece?

-Magnífico, hazlo por favor, dijo Anks con cierta ansiedad.

Kusit, la madre de la humanidad, también se encontraba en un estado de salud muy deteriorado, algo más que Ansk y por las misma razones. Ella, como todos los dromktas, era alta, su pelo era de color castaño, terso y suave, el que mantenía suelto cayéndole hasta sus hombros. Sus ojos eran como el color de la miel, de mirada profunda y cariñosa, tanto así que parecía abrazarte con ellos. La habitación en la que se encontraba, postrada, era muy similar a la de Ansk y estaba siendo cuidada y atendida por una sirvienta de la realeza dromkita.

Cuando Ivo logró establecer la comunicación telepática con ella y con Ansk al mismo tiempo, ambos se pusieron eufóricos y llenos de alegría por saber que sus «hijos humanos» seguían vivos y que habían podido prosperar, de hecho, mucho más que la propia raza dromkita que aún se mantenía con un precario desarrollo espiritual, prevaleciendo en gran parte de su población los bajos instintos que Anskut tanto criticaba a los LU. LUK.

Después de esta primera comunicación, hubo muchas otras, estableciendo una profunda relación de amistad y cercanía entre los tres. Ivo, utilizando sus poderes mentales, pudo mostrarles a Anks y Kusit, las distintas comunidades humanas que comenzaban a desarrollarse nuevamente sobre la superficie del planeta Tierra.

Pero, como todos los seres vivientes cumplimos un cíclo, finalmente les llegó el turno de partir a Ansk y Kusit. Ambos hermanastros, padres de la humanidad pasaron por su transición, dejando la vida física a los pocos años después de su primer contacto con Ivo. Ellos nunca le comentaron a sus congéneres que los humanos se habían salvado. No querían que Anskut, a pesar que también estaba enfermo y era el actual rey de Dromk, en un acto de ira, pudiera tomar represalias haciéndose eco de su profundo odio hacia los humanos. De hecho, cuando Ansk y Kusit regresaron del planeta Tierra a Dromk, después de encontrarlo devastado y sin vida, Anskut estaba feliz y repetía con orgullo y de viva voz que por fin esa abominación creada por sus hermanastros había sido destruída.

Ivo Oversen, el gran transformador, fue un hombre muy querido, respetado y admirado por todos los habitantes del planeta Tierra. Tanto así que es considerado el fundador de una nueva era. El pudo darle a la humanidad una segunda oportunidad, una oportunidad de redimirse como especie, de sobreponerse y mirar al presente y al futuro con la frente en alto, con un sano orgullo y con la certeza de que nunca más se caerá en la ceguera que no permite a lo verdadero manifestarse. Estuvo casado por más de 50 años con Isabella Rossi Martinelli, hermosa joven de origen italiano con la que tuvo dos hijos: Giacomo y Stefano. Ivo pasó por su transición un 23 de noviembre del año 2483 a la edad de 112 años. El continúa comunicándose y aconsejando a muchos de sus hermanos humanos desde la dimensión que se conoce como el mundo astral.

-Y ésta, mis queridos lectores, ha sido la breve historia de nuestros orígenes como especie humana, de nuestro desarrollo y del momento actual en el que nos encontramos. Como dije al inicio, todo comenzó en Atlantis cuando uno de mis estudiantes, Ergon, me imploraba de rodillas que les relatara la historia de nuestro pueblo. 

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