¡Hola! ¿Cómo están? espero que todos se encuentren muy bien. Creo que el tema de hoy les será muy útil a la hora de tener que formular un problema, ya que a partir de su correcta formulación podremos obtener respuestas correctas.

Las personas creativas son muy sensibles a los problemas. Como están muy atentos a su medio ambiente, son capaces de estar siempre observando errores, carencias, fallas, vacíos u omisiones y proponen ideas e iniciativas de mejoramiento o solución, a diferencia de los menos creativos que permanecen, más bien satisfechos y estáticos.

¿Pero qué es un problema?

Un problema, como lo indica Ricardo López Pérez, es lo que se “interpone por delante impidiendo el paso. Equivale a la diferencia entre lo que se tiene y lo que se desea tener. Es al mismo tiempo una crisis y un desafío, un conflicto y una oportunidad. Es un obstáculo que hay que remover, un espacio que hay que recorrer. Se refiere a la identificación de un hecho que demanda una respuesta”.

Una misma situación puede dar lugar a distintos problemas, según la formulación que se haga. Por ejemplo, cuando comenzaron los viajes al espacio, americanos y rusos se dieron cuentan que los bolígrafos o lápices a pasta no funcionaban en el espacio, ya que la gravedad impedía que la tinta bajara para poder escribir. Los americanos formularon el problema de la siguiente manera: ¿Cómo podríamos escribir con bolígrafos en el espacio? y los rusos lo hicieron preguntando ¿Cómo podemos escribir en el espacio? Como pueden ver la situación es la misma, pero la formulación presenta dos problemas diferentes.

Lo rusos resolvieron el problema con lápices grafito, costo de la solución 2 dólares la caja de 20 lápices, además de agregar un par de gomas de borrar y unos sacapuntas. Los americanos la hicieron a la “gringa” invirtiendo varios millones de dólares para desarrollar su bolígrafo espacial.

Del ejemplo anterior, resulta evidente que distintas formulaciones configuran distintos problemas, en particular porque cada una de ellas nos lleva por caminos y objetivos diferentes. La formulación que se hace de un problema, inadvertidamente o de modo deliberado, orienta nuestros recursos, nuestros esfuerzos y define el objetivo que esperamos alcanzar – ¿Cómo escribir en el espacio?

Es crucial saber establecer la mejor formulación y, cuando sea preciso, hacer reformulaciones tantas veces como sea necesario. La capacidad para reformular problemas es importante, particularmente cuando se trata de un problema de difícil solución. Cada reformulación permite nuevos enfoques y nuevas posibilidades. Puede ocurrir que un problema que parece imposible desde cierta perspectiva, se vuelva abordable desde una óptica diferente.

Y como ya se habrán dado cuenta; los problemas se formulan por medio de preguntas. En varios artículos anteriores hemos hablado de la importancia de las preguntas que los insto a releer: Las preguntas y la genialidad creativa en la niñez y La importancia de las Preguntas.

Y ahora les propongo realizar un ejercicio. Lo pueden hacer ustedes solos o con otras personas: Mi recomendación es que lo hagan con al menos otra persona, ya que eso le dará mayor riqueza a la actividad:

Ejercicio:

Discuta las ventajas y desventajas, límites y posibilidades, de las siguientes formulaciones de problemas:

  • Situación uno: Un empleado de una empresa continuamente se pone a jugar juegos de video, en sus horas de trabajo.
  • Formulación uno: ¿Cómo impedir esta práctica inadecuada y a la vez cómo sancionarla ejemplarmente?
  • Formulación dos: ¿Cómo lograr que los empleados se comprometan con los objetivos de la empresa y trabajen con gusto?
  • Situación dos: Los alumnos frecuentemente copian durante el desarrollo de las pruebas, con lo cual el proceso de evaluación se desvirtúa completamente.
  • Formulación uno: ¿Cómo hacer más efectiva la vigilancia, a fin de sorprender a los estudiantes deshonestos?
  • Formulación dos: ¿Cómo lograr procesos de aprendizaje efectivos, basados en la colaboración y el esfuerzo personal?
  • Situación tres: Una pareja rompe relaciones, lo que provoca un profundo dolor a uno de sus miembros (hombre o mujer, el dolor es igual).
  • Formulación uno: ¿Cómo puedo reconquistar a mi pareja perdida?
  • Formulación dos: ¿Cómo puedo olvidar a mi antigua pareja?

Sin duda, cada formulación de un problema tiene sus propias consecuencias. Hay formulaciones que son muy restringidas, a veces muy sesgadas o bien desviadas del núcleo de la dificultad que está en juego. Otras son muy apresuradas o demasiado confusas.

Existen muchas formulaciones para un problema, pero la clave es saber examinarlas críticamente y elegir la que mejor nos permita avanzar en una solución realista o al menos satisfactoria.

Formular adecuadamente un problema es ya un acto creativo. No es casualidad que Albert Einstein dijese: “La formulación apropiada de un problema es en la mayoría de los casos más importante que la solución”.

A continuación aprovecho de dejarles una tarea para la casa, como se decía en la jerga del profesorado:

Describa una situación que lo afecte en el ámbito laboral y luego formúlela como problema de tantas maneras como le parezca posible. Analice cada una de esas formulaciones y seleccione la que le parezca más apropiada. Explique con detalle las razones de su elección. Aplique el pensamiento creativo o divergente para generar la mayor cantidad de preguntas que se le ocurran.

Espero sinceramente que el artículo de hoy lo hayan disfrutado y les haya sido de utilidad. Por favor, si los inspire, comenten. Un gran abrazo.

Esteban

Una respuesta a “Formulación y reformulación de problemas

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