Preguntas clave que debe hacerse un emprendedor

¡Hola! ¿Cómo están? espero que se encuentre muy bien esta semana. El artículo de hoy estará dedicado a los emprendedores, que son aquellas personas capaces de identificar oportunidades y, de forma decidida, se atreven a tomar riesgos e iniciar y desarrollar proyectos para lograr sus objetivos.

¿Pero qué es emprender y en qué se diferencia del espíritu emprendedor?

El espíritu emprendedor tiene que ver con la actitud que tienen las personas para llevar adelante un proyecto.

Emprender en cambio, tiene que ver con el proceso mismo de poner esa actitud en acción para lograr darle vida a un proyecto y conseguir un resultado concreto. Por lo tanto, emprender es una labor ardua, difícil, llena de sacrificios, trabajo duro, riesgos y sin sabores que hacen que muchos emprendedores se desanimen y fracasen durante el desarrollo de su proceso de emprender. Por lo mismo, emprender no es para cualquiera, ya que requiere de mucho coraje, valentía, esfuerzo y perseverancia para enfrentar todos los desafíos y problemas que aparecerán antes de lograr lo que se está buscando con ello.

Así, hay dos tipos de emprendimiento: el emprendimiento empresarial que es el más conocido y se asocia a la creación de empresas o negocios y, el emprendimiento asociado a proyectos personales que no son de negocios.

El desarrollo del tema de hoy: “preguntas clave que debe hacerse un emprendedor”, se enfoca en el emprendimiento empresarial o de negocio, aún cuando algunas de ellas también podrían servir eventualmente para los emprendimientos de índole personal, no de negocios.

En mi experiencia profesional de más de 12 años enseñando, asesorando, haciendo mentoring y apoyando a emprendedores (más de 900), he podido darme cuenta que muchos de sus emprendimientos fracasan desde el inicio, ya que no tienen claridad acerca de qué o cuál problema quieren resolver. Muchas de sus ideas de emprendimiento nacen de necesidades propias, no satisfechas, poco o nada definidas y menos aún contrastadas con otras personas, como para tener una validación mínima de si esas necesidades son compartidas o no por otros y, por tanto, si esos otros, estarían o no dispuestos a pagar porque alguien se las satisfaga.

Cuando un emprendedor no tiene claridad acerca del problema que quiere resolver, difícilmente podrá darle una solución adecuada, así como tampoco podrá explicarle apropiadamente a otros, lo que quiere lograr y el cómo lo quiere hacer. Esto es una cuestión vital.

Entonces, la primera pregunta que todo emprendedor debe hacerse de manera obligatoria es: ¿Qué problema quiero resolver? Y como todo problema, la respuesta dependerá del correcto análisis de esa situación de problema en la cual el emprendedor detectó una posible oportunidad de negocio. Para ese análisis será necesario preguntarse, al menos, cosas cómo ¿Cuáles son las causas del problema que se quiere resolver? ¿Cuándo y dónde ocurre? ¿Cuáles son las inquietudes o los dolores de todo tipo que está situación produce (incluidos los emocionales)? ¿Cómo se produce? ¿Quién los provoca? ¿Cuáles son los impactos de no resolverlo (económicos, técnicos, de salud, etc.) y a quién o a quienes se los provoca?  Una vez que se haya realizado este análisis, el emprendedor entonces deberá hacer una descripción por escrito, de manera simple, clara, precisa y concisa del problema que quiere resolver. Con esta descripción no sólo será más fácil que el emprendedor lo entienda, sino que otros también lo puedan hacer, como podrían ser los posibles clientes, usuarios, inversionistas, instituciones de financiamiento, etc. quienes el día de mañana podrían estar interesados en comprar, invertir o financiar el desarrollo de la solución que el emprendedor propone.

Una vez que el emprendedor tiene claridad acerca del problema que quiere resolver, debe hacerse otras tres preguntas que también son importantes:

  • ¿A quienes les quiero resolver este problema? Es decir; se trata de determinar quiénes podrían ser los posibles clientes, qué intereses tienen, cómo se relacionan con el mundo y con los productos y servicios en general, qué edad tienen, dónde están, qué hacen, etc. Esta pregunta además, se complementa con las dos preguntas que se formulan a continuación:
  • ¿Están conscientes esos “quienes” que tienen ese problema? Y si no es así, ¿Por qué no lo están? La importancia de esta pregunta está dada porque aunque el problema a resolver pueda ser relevante y la solución que propone el emprendedor también, la inconsciencia de los posibles clientes podría implicar que en el futuro se tendrían que invertir muchos recursos en marketing para lograr esa toma de consciencia y que se interesen en comprar la solución que se proponga, lo cual podría no hacer viable el negocio.
  • ¿Están dispuestos esos “quienes” a pagar porque se les resuelva ese problema? ¿Y cuánto estarían dispuestos a pagar por ello? Si las personas (clientes) no están dispuestas a pagar por una solución a su problema, entonces no tenemos negocio y si están dispuesta a pagar poco, aunque la idea sea buena, significa que el modelo de negocio que se diseñe deberá ajustarse a esa realidad, lo mismo que la estrategia de comercialización, y así lograr que el negocio pueda ser viable.

Así es que; el sólo hecho de enfocarse en contestar estas preguntas de manera exhaustiva, le podrían permitir al emprendedor tener una aproximación inicial acerca de si su propuesta de solución al problema o la oportunidad de negocio identificada, tal y como la ha pensado, podría prosperar o bien tendría que hacerle modificaciones para que los posibles clientes se interesen en ella y estén dispuestos comprarla o bien, desecharla porque no hay interés en ella.

Sin duda que éstas no son las únicas preguntas que debe hacerse un emprendedor, son muchas más; así tenemos por ejemplo, las que plantea el “Elevator Pitch” que corresponde a la estructura básica que debe utilizar el emprendedor para preparar su presentación de proyecto a los inversionistas y del cual hablaremos en otro artículo, o las que plantea la estructura del modelo de negocios conocido como “Canvas”, del cual también les hablaré en otra oportunidad.

A continuación les dejó otro set de preguntas que forman parte del “Elevator Pitch” y del “Canvas” y que sin duda también les servirán para el análisis y evaluación de su proyecto de emprendimiento:

  • ¿De qué manera ya se está solucionando actualmente el problema que quiero resolver?
  • ¿Cuál sería la propuesta de solución innovadora y por qué es mejor que las que ya existen? Se trata de definir cuáles son las características claves del producto o servicio y en qué se diferencia de las soluciones que ya existen.
  • ¿Quiénes serían los competidores? ¿Dónde están? ¿Cómo lo hacen? ¿Cuánto cobran?
  • ¿Cuáles son los beneficios que tiene la solución, tanto para los clientes, como para los inversionistas y para mi como emprendedor? (logros, ingresos, costos, etc.)
  • ¿Cuáles serían los recursos financieros y/o de otra índole que son requeridos para poder implementar la solución?
  • ¿Cómo se implementaría la solución y qué equipo de trabajo se necesitaría? Se trata  de elaborar un plan de trabajo y definir las competencias y experiencia que el equipo de trabajo debe tener.
  • ¿Qué resultados se espera obtener? En términos económicos (ingresos en el tiempo), retorno de la inversión, etc.
  • ¿Cuáles serían los riesgos que tendría la solución y cómo se piensa manejarlos?
  • ¿Cómo sería la relación con los clientes: directa, vía web, telefónica, con una App, algo mixto, todas las anteriores?
  • ¿Cuáles serían los indicadores clave que permitirán gestionar la solución?
  • ¿Quienes serían los proveedores clave, los que no pueden fallar?
  • ¿Cuáles serían los procesos clave, aquellos que no pueden fallar porque sino, el negocio se paraliza?

Y hasta aquí llego con el articulo de hoy. Espero que les haya arrojado un poco más de luz acerca del trabajo que significa desarrollar esta gran actividad que es emprender y crear empresa, ya que son los emprendedores los que generan riqueza y hacen crecer a los países.

Si te gustó, comenta, si quieres más, escríbeme.

Un gran abrazo, Esteban

¿Para qué Creamos?

¡Hola! Bienvenidos una vez más al blog Creacción, poniendo la creatividad en acción. Hoy abordaremos la temática del ¿Para qué creamos?

Existen dos modos creativos universales: el modo de descubrimiento y el modo de invención.

  • El modo de descubrimiento, está asociado a la investigación e Implica identificar elementos desconocidos en alguna  entidad o contexto. Por ejemplo, descubrir   las relaciones entre las emociones y los procesos neuroquímicos en el cerebro límbico.
  • El modo de invención, es el que utilizamos para el diseño, la creación artística, las creaciones profesionales en los diferentes ámbitos en los que nos desempeñamos, el desarrollo personal, etc. Por ejemplo, el diseño de un nuevo vehículo, la creación de una pintura, de una novela, la creación de tortas de cumpleaños que canten la canción de cumpleaños feliz clásica, la creación de una estrategia específica para cambiar los estados de ánimo negativos a positivos, etc.

De acuerdo con esto, entonces; los seres humanos creamos para conocer el mundo que nos rodea con el propósito de entenderlo y aprovechar ese conocimiento para mejorar nuestro desempeño en la vida y bienestar, para resolver problemas en un sentido amplio, conocernos a nosotros mismos, expresar y compartir a través de la creación artística, nuestras emociones y visiones del mundo y, por qué no decirlo, en definitiva, para ser más felices.

Como ya he mencionado en artículos anteriores, la creatividad es una capacidad humana. Todos somos creativos en algún nivel. El desarrollo de la capacidad creativa estará dada fundamentalmente por factores medio ambientales, como la educación que recibimos de los padres, la familia, el colegio, las amistades, etc. Todas estas interacciones irán moldeando nuestra personalidad, nuestras creencias, nuestros hábitos, los cuales determinarán el nivel de desarrollo de esta capacidad. La creatividad no es un don divino, en el sentido que no está determinada per se, sino que se desarrolla. El cerebro de un recién nacido es un campo fértil donde todo lo que se planta y se practica en el tiempo, se establece y se desarrolla, independientemente de si es algo positivo o negativo. De ahí la tremenda responsabilidad que tienen los padres en nuestro desarrollo, ya que ellos son los que participan, durante más tiempo, en la siembra de creencias, hábitos, formas de hacer, de decidir, de resolver problemas y de todo aquello que nos forma como personas y que sin duda impactará nuestro desempeño durante la vida.

¿Pero cómo manifestamos esta conducta creativa que nos empuja a querer crear, conocer, entender, resolver y mejorar para ser más felices y gozar de mayores niveles de bienestar?

Con respecto a esto existe una propuesta de Irving Taylor que se encuentra bastante difundida que consiste en distinguir 5 niveles de creatividad o 5 maneras de manifestar la conducta creativa:

Desde lo más elemental a lo más complejo serían:

  • Creatividad expresiva. Esta se apoya en una actividad espontánea y libre, sin relación a técnicas, aptitudes o habilidades. Es un medio de comunicación consigo mismo y con el ambiente.
  • Creatividad productiva. Se dispone de aptitudes y habilidades, aparecen restricciones impuestas por el saber y el material, y se actúa con un propósito. El producto final posee un mayor contenido comunicativo.
  • Creatividad Inventiva. Se logran inventos y descubrimientos gracias al desarrollo de relaciones novedosas, que evidencian gran flexibilidad y provocan sorpresa. Es un nivel propio de la ciencia y el arte.
  • Creatividad Innovadora. Se produce una modificación de principios, que refleja una comprensión profunda del campo problemático. En este nivel se logran productos que alcanzan valor en ámbitos culturales amplios.
  • Creatividad Emergente. En esta se crean nuevos principios. Es el nivel de mayor complejidad ya que no se modifican principios existentes, sino que se plantean nuevos parámetros, nuevas formas de pensar, o productos absolutamente desconocidos.

Y entonces, ¿Por qué y para qué creamos?

Creamos, porque esta capacidad es parte de nuestra propia naturaleza como seres humanos que participamos del constante flujo de creatividad del universo que es creativo y creamos simplemente para ser más felices.

Si logre inspirarte, comenta…

Un gran abrazo, Esteban

La importancia de las Preguntas

¡Hola! bienvenidos a CREACCIÓN, creatividad en acción para mejorar su vida y los negocios. Hoy continuaré con la temática de las preguntas.

En el artículo “Las preguntas y la genialidad creativa en la niñez” dejamos establecido que las preguntas son extremadamente importantes para nuestro crecimiento, ya que nos permiten acceder al conocimiento, al aprendizaje y al desarrollo de nuestro pensamiento creativo o divergente y del pensamiento crítico o convergente. También les hice mención a algunos estudios de cómo, con el paso de los años y de un sistema de educación arcaico, basado principalmente en el pensamiento reproductivo y con mucho énfasis sólo en el uso del pensamiento crítico, vamos perdiendo nuestra capacidad de hacer preguntas y nuestra genialidad creativa, la cual, naturalmente todos tenemos cuando somos niños, según el estudio realizado por George Land y Beth Jarman.

Pero, sigamos adelante con la importancia de las preguntas. Como ya dije, éstas son el primer paso del pensamiento en el intento de conocer, aprender y desarrollar nuevas ideas y de analizarlas y evaluarlas para seleccionar aquello que es relevante. Se trata de un paso a veces precario y normalmente sin destino asegurado, pero que es siempre una característica de la curiosidad y la perplejidad propias de una persona inquieta, creativa, que busca la verdad, que busca saber el por qué de las cosas, por eso la pregunta es la puerta de entrada a la filosofía, a la ciencia y a todo aquello que requiere una respuesta.

La pregunta está íntimamente ligada a la creatividad. Expresa aceptación de la propia ignorancia, la necesidad de manifestar la curiosidad y del deseo de aprender y transformarse. La pregunta induce a procesos de búsqueda, caminos de reflexión y a nuevos conocimientos y aprendizajes.

La pregunta, tampoco está exenta de temor, ya que muchas veces nos produce miedo hacérnoslas, ya que las respuestas que obtengamos pueden tirar por la borda todo aquello que hemos construido como parte de nuestra identidad, de nuestra historia y de los conocimientos que hemos adquirido puesto que podrían estar equivocados.

Grandes pensadores, a través de la historia han reconocido que el único paso más importante que una persona puede dar para pensar de manera productiva es encontrar la pregunta adecuada, ya que; como dicen Tim Hurson y Leonardo Muñoz en su libro “Pensar Mejor en Épocas de Cambio”, muchas veces damos la respuesta correcta a una pregunta equivocada, la cual nos llevará a una solución incorrecta, al camino y lugar incorrectos.

¿Y que han dicho algunos filósofos y pensadores en relación con la importancia de las preguntas?

El filósofo Francis Bacon dijo: “Una pregunta prudente es la mitad de la sabiduría”.

El matemático y filósofo Alfred North Whitehead observó: “La pregunta tonta es la primera intimidad para algún desarrollo totalmente nuevo”.

El escritor y poeta Rudyard Kipling afirmaba que los seis mayores maestros concebibles eran: ¿por qué y cuándo, quién y cómo, dónde y qué?

El dramaturgo Eugene Ionesco escribió: “No es la respuesta la que ilumina, sino la pregunta”.

Y entre los más destacados nos encontramos con el filósofo griego, Sócrates quien desarrolló los 6 tipos de preguntas a las que se les ha denominado “El cuestionamiento Socrático” del cual hablaremos más adelante y que son la base para el desarrollo de un buen pensamiento crítico. Este método de cuestionamiento que él utilizaba para alcanzar la verdad y también para enseñar a sus discípulos y personas en general, consistía en la formulación de preguntas que invitaban a pensar; primero aparentando ignorancia y luego promoviendo el análisis.

RW Paul, CriticalThinking (Santa Rosa, California: Foundation for Critical Thinking, 1992 (sixtypes of Socraticquestions)

¿Y cuando estamos en trabajo creativo, cuál es la manera de formular preguntas que nos inviten a dar muchas respuestas posibles?

En el modelo de resolución de problemas de Pensamiento Productivo, desarrollado por Tim Hurson, y publicado en su libro “Pensar Mejor en Épocas de Cambio” hay todo un paso (el número 3) dedicado a la pregunta y se llama ¿Cuál es la pregunta?

¿Y por qué Hurson incluye toda una etapa dedicada a la pregunta en su modelo de resolución de problemas?

Pues, fundamentalmente porque las preguntas son esenciales para entender un problema, ya que éstas nos permitirán analizarlo desde muchos puntos de vistas. También son vitales para formularlo correctamente, ya que como dicen Hurson y Muñoz los problemas formulados como preguntas invitan a la exploración y búsqueda de respuestas. Pero no sólo se quedan ahí, sino que proponen formular las preguntas esenciales o catalizadoras que deben responderse para alcanzar el futuro imaginado que se desarrolló a partir de un futuro meta que se seleccionó en la etapa 1 del modelo cuando se respondió la pregunta: ¿Y cómo sería el futuro si el problema estuviera resuelto?

Ahora bien, como el modelo de Pensamiento Productivo busca resolver los problemas de manera creativa, Hurson y Muñoz proponen formular las preguntas en un formato utilizando el verbo poder en el modo de tiempo potencial. Por ejemplo: ¿Cómo podría yo o cómo podríamos nosotros lograr, alcanzar, hacer, cambiar, etc.? o ¿Cuáles podrían ser todas las forma de lograr, alcanzar, hacer, cambiar, etc.?

¿Y por qué utilizar el modo potencial y no el tiempo presente?

Porque el tiempo en modo potencial (podría) reduce las limitaciones que están en nuestra mente, dadas por el momento presente (podemos) y, que al estar presentes en el ahora, disminuyen nuestras opciones de dar o encontrar muchas más respuestas de solución a la pregunta formulada. Por ejemplo, si formulo la pregunta ¿Cómo puedo tener un auto nuevo? las limitaciones aparecen rápidamente en mi mente: ahora no tengo dinero, las tasas de crédito están muy altas, los autos han subido mucho de precio, etc. y, por tanto, antes de empezar a contestar ya me estoy imposibilitando mis opciones de compra e incluso me inducen a simplemente no hacerlo. Pero en cambio, si planteo la pregunta ¿Cómo podría yo tener un auto nuevo? La atención no estará puesta en las limitaciones del presente, sino que abriré mi mente a muchas más opciones: pedir dinero prestado a mi padre, pedir un préstamo bancario, buscar un auto usado con muy poco kilometraje y me ahorro el IVA, importarlo directamente (se demora en llegar pero es más barato), pedirle a mi padre que me lo regale, juntar a un grupo de amigos donde todos ponemos dinero y nos vamos comprando un auto por sorteo hasta que todos logremos tener uno (sistema de cooperativa), comprarlo en un remate de aduana, entre otras muchas opciones o respuestas posibles que podrían surgir.

¿Y qué pasa en la práctica cuando se trabaja con equipos de personas dónde se tiene que generar muchas preguntas?

En mi experiencia profesional de más de 17 años trabajando en el desarrollo de la capacidad creativa de las personas y 10 años de práctica en la utilización de la disciplina de Pensamiento Productivo con equipos de trabajo empresariales, puedo decirles sin lugar a dudas que hay 3 cosas que le cuesta mucho lograr a la personas:

  • Aplicar la regla de oro del pensamiento productivo: primero usar el pensamiento creativo o divergente para generar muchas opciones (hacemos listas) para luego aplicar el pensamiento crítico para encontrar las ideas con potencial (tomar decisiones).
  • Generar enunciados (frases o pequeños párrafos que sinteticen un contenido) a partir de múltiples fuentes cuyo contenido está categorizado como similar, pero que denota distintos puntos de vista acerca de una situación.
  • Generar preguntas. Y cuando les hablo de la dificultad para la generación de preguntas, incluso ocurre que preguntas muy simples tales como: por qué, para qué, cómo, cuándo, dónde, quién, a las personas les cuesta hacerlas. También ocurre que cuando se les pregunta si hay preguntas o dudas en relación con el tema expuesto, en general se mantienen en silencio y habitualmente no hay preguntas o son muy pocas.

Todas estas dificultades que presentan muchas de las personas que participan en los equipos con los que me ha tocado trabajar, se deben precisamente a lo poco desarrollado que está nuestro pensamiento creativo y crítico, así como también, a la mala influencia que ha tenido nuestro sistema educativo y los comportamientos culturales de nuestra sociedad en nuestro desempeño. Así que aquí tenemos una tarea importante por hacer, todos nosotros (vea el artículo “Las preguntas y la genialidad creativa en la niñez”).

¿Y cómo logramos mejorar nuestro desempeño?

Pues tomando consciencia del problema, motivándonos para superarlo (futuro meta, futuro imaginado) aplicando nuestra voluntad para la acción y actuar que no es más que practicar, practicar y seguir practicando para instalar nuevos patrones de comportamiento que nos lleven a mejorar nuestro desempeño creativo.

Y ahora, retomando al filósofo Sócrates del cual les dije que hablaría más adelante ¿Cuáles son los 6 tipos de preguntas desarrolladas por él y que hasta el día de hoy son válidas y usadas por grandes pensadores, científicos y personas educadas?

A continuación se las presentaré, pero aclarándoles primero que si queremos usarlas, éstas requieren escuchar muy cuidadosamente a la otra persona, lo que les ayudará a juzgar y plantear las preguntas de modo constructivo, de ayuda y no de enfrentamiento. Vamos allá.

  1. Preguntas Conceptuales Aclaratorias

Ayudan a pensar más reflexivamente respecto a qué es exactamente lo que se está pensando o lo que se está preguntando. Ayudan demostrar los conceptos que apoyan sus argumentos. Son preguntas que les permiten profundizar más.

  • ¿Por qué dice usted eso?
  • ¿Qué quiere decir exactamente esto?
  • ¿Cómo se relaciona esto con lo que hemos venido hablando, o discutiendo?
  • ¿cuál es la naturaleza de…..?
  • ¿Qué es lo que ya sabemos respecto a esto?
  • ¿Puede darme un ejemplo?
  • ¿Lo qué usted quiere decir es…..o…..?
  • ¿Por favor, puede refrasear lo que dijo?

2. Preguntas para comprobar conjeturas o supuestos

Ayudan a comprobar conjeturas en busca de la verdad, permite pensar acerca de presuposiciones y creencias no cuestionadas en las que se están basando los argumentos. Esto sacude las bases en las que se están apoyando y con eso se pretende que hagan avances a terreno más sólido.

  • ¿Qué más podríamos asumir o suponer?
  • ¿Parece que usted está asumiendo que……?
  • ¿Cómo escogió esos supuestos?
  • ¿Por favor explique por qué o cómo?
  • ¿Cómo puede usted verificar o negar esa conjetura, ese supuesto?
  • ¿Qué pasaría si…?
  • ¿Usted está de acuerdo o en desacuerdo con….?

3. Preguntas que exploran razones y evidencias

Ayudan a profundizar en el razonamiento en lugar de suponer que es algo que se da por sentado. Las personas con frecuencia utilizan apoyos que no han sido suficientemente pensados o soportes pobremente comprendidos para sus argumentos.

  • ¿Por qué está sucediendo esto?
  • ¿Cómo sabe usted esto?
  • ¿Puede mostrarme?
  • ¿Me puede dar un ejemplo de eso?
  • ¿Cuáles son las causas para que suceda….?
  • ¿Por qué?
  • ¿Cuál es la naturaleza de esto?
  • ¿Son estas razones suficientemente buenas?
  • ¿Podría defenderse en un juicio?
  • ¿Cómo se podría refutar?
  • ¿Cómo podría yo estar seguro de lo que usted está diciendo?
  • ¿Por qué está pasando …?
  • ¿Por qué? (siga preguntando);
  • ¿Qué evidencia existe para apoyar lo que usted está diciendo?
  • ¿En qué autoridad o experto basa su argumento?

4. Preguntas sobre puntos de vista y perspectivas

La mayoría de los argumentos se dan desde una posición o punto de vista particular. Ataque entonces la posición del otro para mostrar que existen otros puntos de vista igualmente válidos.

  • ¿De qué otra manera se podría mirar o enfocar esto…. parece razonable?
  • ¿De qué otras maneras alternativas se puede mirar esto?
  • ¿Podría explicar por qué es esto necesario o beneficioso y a quién beneficia?
  • ¿Cuál es la diferencia entre… y …?
  • ¿Cuáles son las fortalezas y debilidades de…?
  • ¿Cuál es la similitud entre … y …?;¿Qué se podría decir sobre esto …?
  • ¿Qué pasa si usted compara … y …?
  • ¿Qué contra argumentos se podrían usar para ….?

5. Preguntas para comprobar implicaciones y consecuencias

Los argumentos que se dan pueden tener implicaciones lógicas que se pueden pronosticar o predecir.

  • ¿Y entonces qué pasaría?
  • ¿Cuáles son las consecuencias de esa suposición o conjetura?
  • ¿Cómo puede … usarse para …?
  • ¿Cuáles son las implicaciones de …?
  • ¿De qué manera … afecta …?;
  • ¿En qué forma … se conecta con lo que aprendimos antes?
  • ¿Por qué … es importante?; ¿Qué está insinuando usted?
  • Por qué es el mejor …?
  • ¿Por qué?
  • ¿Qué generalizaciones puede usted hacer?

6. Preguntas sobre las preguntas

También puede usted volverse reflexivo sobre todo el tema, volteando las preguntas hacia las preguntas mismas.

  • ¿Cuál era el punto por el cuál formulamos esta pregunta?
  • ¿Por qué cree usted que formulé esa pregunta?
  • ¿Qué quiere decir eso?
  • ¿Cómo aplica … en la vida diaria?

Y bien mis queridos amigos, hasta aquí el artículo de “La importancia de las preguntas”. Espero que les haya arrojado algo más de luz. Si les gustó, comentén.

Abrazos, Esteban

Las preguntas y la genialidad creativa en la niñez

¡Hola! Espero que se encuentren muy bien y estén llenos de energía positiva para enfrentar el día a día, rebosante de desafíos y oportunidades.

El tema de hoy, es un tremendo tema. ¿Sabían ustedes que a medida que crecemos vamos perdiendo nuestra capacidad de hacer preguntas? ¿Qué cuando somos niños estamos muy cercanos a la genialidad y que mientras nos vamos haciendo mayores perdemos esa genialidad? ¿Preocupante verdad? Bueno, de esto hablaremos hoy.

¿Cuantas preguntas hacemos diariamente?

En una investigación realizada por Paul Harris, psicólogo Inglés especializado en desarrollo infantil, concluyo que los niños entre los 2 y los 5 años pueden llegar a hacer unas 40.000 preguntas, es decir; 27 preguntas diarias en promedio, concentrándose la mayor parte de ellas, entre los 4 y 5 años (los resultados de este estudio aparecen en el libro del propio Harris, Trusting What You’re Told: How Children Learn from Others o en español, Confiar en lo que le dicen: cómo los niños aprenden de los demás.

Efectivamente, ya a partir de los 3 años, los niños comienzan a preguntar con mucho ahínco acerca del “Por qué” de las cosas, de cómo ocurren, cuando ocurren, donde ocurren, en fin, entran en un proceso de preguntar y preguntar que parece interminable y, que para muchos padres, profesores y adultos en general, se puede llegar a transformar en un fastidio.

¿Y por que ocurre esto de preguntar?

Según Harris, preguntar forma parte del proceso evolutivo natural de los niños, y su función es la de seguir con su alucinante desarrollo cognitivo y, en esta etapa, en la que el lenguaje se va asentando, quieren más: más lenguaje y más conocimientos. Ya que están sentando las bases del mundo, entendiéndolo. Y es por esto mismo que esta etapa es tan importante.

¿Y cómo aprenden los niños?

Aprenden a través de facilitadores o guías, que son principalmente sus padres o los que ejercen ese rol y, hoy en día, de las Tías del Jardín Infantil al que la mayoría de los niños asiste desde muy temprana edad. Así que el rol de los padres y de las tías, es fundamental para su desarrollo, tanto por las propias preguntas que hacen y por el hecho de preguntar, como por la manera en que los padres y las tías las aborden y atiendan.

Pero es precisamente en esta temprana etapa que los niños ya comienzan a perder su capacidad para hacer preguntas, dado que estos guías (padres y tías) fallan a la hora de guiar a los niños y, más adelante, lamentablemente, también fallará el sistema educativo (el colegio).

¿Y cuáles son las fallas?

En primer lugar aclarar que las fallas en las que incurrimos, y aquí también me incluyo yo como padre, son de variados tipos y, aunque muchas veces no es nuestra intención caer en ellas, hacemos cosas como las siguientes:

  • Ridiculizarlos. Porque la pregunta nos pareció tonta o carente de lógica porque se nos olvida que es un niño el que pregunta, no un adulto y entonces nos reímos del niño, risa que termina afectándolo negativamente impactando su autoestima, ya que se siente cuestionado, no tomado en serio, no amado o simplemente no comprendido. La mayor parte de las veces estos mensajes que enviamos a los niños pueden ser muy sutiles, pero son captados por ellos como algo muy negativo. Más tarde, ya en el colegio, es muy probable que estos niños sean sometidos a situaciones muy similares a las que particularmente a mí y a otros compañeros nos toco vivir, donde muchos profesores se molestaban cuando les hacíamos preguntas, ya sea porque se sentían interrumpidos, les rompía su estructura de clase que tenían preparada para ese día o simplemente les incomodaban. El punto es que muchos de ellos, frente a los “preguntones” procedían con mal trato verbal en público, diciéndonos que éramos tontos, que nunca entendíamos nada, que no estudiábamos y con el agregado adicional de recibir la burla de los compañeros de clase que se hacían parte de la denostación realizada por los profesores (la cultura se genera por imitación y repetición – creación de patrones mentales), todo lo cual nos hacía desistir a la larga de formular nuevas preguntas debido a la sanción social de la que éramos objeto, lo que es altamente probable que ocurra con los niños que se vean o verán sometidos a este tipo de situaciones en la actualidad y en el futuro.
  • Falta de disposición. A no querer responder sus preguntas, ya sea porque estamos ocupados, cansados o nos parece que perdemos el tiempo al hacerlo, olvidándosenos por completo de la responsabilidad formativa que tenemos para nuestros hijos y generando nuevamente un impacto negativo, por cuanto el niño se sentirá poco apreciado, poco digno de recibir atención y quizás un poco abandonado, afectando nuevamente su autoestima.
  • El tema no es apto. A veces nos preguntan cosas que atentan contra nuestras creencias, contra nuestros principios morales o nos ponen incómodos y entonces intentamos desviar la atención o evitar el tema, todo lo cual hace que lo perciban como algo negativo, secreto o “malo” y los haga sentir que están actuando mal (sentimiento de culpa).
  • ¿Porqué a veces parece que preguntan simplemente por llamar la atención. Según Harris, la evidencia científica sugiere que los niños hacen tantas preguntas no para obtener atención, como podría pensarse, sino por pura curiosidad intelectual. Están en pleno desarrollo, y esta es una vía para aprender del mundo. Es cierto que en ocasiones puede ser que lo hagan para que les prestemos atención, pero aún en esos casos, en el fondo, es “hambre de conocimiento”. Y cuando no hacemos caso, dañamos su autoestima y en el ánimo de ser aceptados, dejan de hacer preguntas perjudicando, querámoslo o no, su desarrollo intelectual, dado que las preguntas son la base para la obtención de conocimiento y son un elemento esencial para el desarrollo del pensamiento creativo o divergente y del pensamiento crítico o convergente.
  • Hablamos en difícil. En vez de hablar de manera natural, usamos tecnicismo o teorías complicadas, en vez de adaptar nuestro lenguaje al niño, no hablando de manera infantil sino simplemente siendo naturales. Esta práctica hace que los niños tengan la percepción de que sus preguntas son complicadas y las respuestas lo sean aún más, desincentivando así la generación de más y nuevas preguntas.

Así pues, los niños son naturalmente curiosos porque quieren saber más, conocer el mundo. Y casi todos ellos hacen preguntas constantemente, pero en algún momento, la mayoría deja de hacerlo, disminuyendo en mucho la cantidad de preguntas a medida que crecen en años. ¿Y por qué? Bueno, porque existe una presión social producida por las fallas antes descritas de padres, tías, profesores, compañeros de clase y adultos en general, para que abandonen esta maravillosa práctica, Ya que para tener éxito, sentirse amados y ser reconocidos como inteligentes, los niños son inducidos a no hacer preguntas, pero sí a dar respuestas y lo que es peor; a dar la única respuesta correcta, cuestión que no es verdadera, porque pueden existir muchas respuestas correctas a un mismo problema o situación.

Y para concluir, quiero decir que otras investigaciones recientes indican que las preguntas son muy importantes para el aprendizaje. Activan el conocimiento previo, ayudando a los estudiantes a hacer conexiones y descubrir patrones. Ellas involucran a los estudiantes en el pensamiento creativo y crítico. Incluso pueden mejorar su capacidad para recordar lo que han aprendido.

El arte de hacer preguntas “es probablemente una de las herramientas más importantes que tenemos para aprender y comprender”, dice Warren Berger, autor del libro “A More Beautiful Question: The Power of Inquiry to Spark Breakthrough Ideas” (La pregunta más bella: El poder de la indagación para desatar ideas innovadoras). “Me gusta usar la metáfora de la pregunta como una linterna, con la que iluminamos lo desconocido – cuanto mejor es la pregunta, más luz brilla”, puntualiza Berger.

Gráfica de la pérdida de capacidad de hacer preguntas y de la pérdida de genialidad al crecer

¿Y qué hay de la genialidad asociada a la niñez?

En otro estudio desarrollado por George Land y Beth Jarman contenido en su libro Breakpoint and Beyond: Mastering the Future Today, en español “Punto de quiebre y más allá: dominar el futuro hoy”, y que fuera citado por Ken Robinson, escritor de origen británico,, conferencista y asesor internacional sobre educación, considerado un experto en asuntos relacionados con la creatividad, la calidad de la enseñanza, la innovación y los recursos humanos, se indicada que frente a las interrogantes que se plantearon Land y Jarman acerca de dónde viene la creatividad, si es algo innato en el ser humano o se desarrolla con el paso del tiempo y las experiencias vividas y, si se pierde, en qué momento ocurre, por qué ocurre y por qué hay personas creativas y otras que no lo son, decidieron llevar a cabo un experimento entre un grupo de 1.600 niños de ambos sexos, con edades comprendidas entre los cuatro y los cinco años.

Las pruebas que realizaron se enfocaron en examinar el pensamiento divergente de los niños, así como su capacidad para enfrentarse a un problema y buscar la solución mediante ideas creativas.

A continuación les recomiendo que vea el siguiente video donde George Land da cuenta de los resultados de su investigación en una charla realizada en 2011 en TedxTucson y también de los orígenes de esta investigación: https://www.youtube.com/watch?v=ZfKMq-rYtnc&t=587s (en la opción subtítulos puede seleccionar en traducción automática el idioma que desee).

Como pudieron ver en el video, los resultados del test de Land y Jarman fueron increíbles. El 98% de los niños de kinder garden fueron clasificados como genios cuando se trataba del uso del pensamiento creativo o divergente. Este es un ingrediente fundamental a la hora de ser creativos. El 98% de nuestros niños están de manera natural, listos para ser creativos. Todo lo que la educación tiene que hacer es nutrir y cultivar a estos pensadores divergentes. Imaginen una empresa, un hospital, un equipo científico, una granja, una escuela secundaria o la universidad en la que el 98% de la gente es creativa.

Cinco años después, volvieron a realizar las pruebas a las mismas niñas y niños (que en ese momento ya tenían diez años), pero entonces sólo el 30% de ellos fue catalogado como “genios de la imaginación”.

Y finalmente, cuando fueron evaluados/as nuevamente a la edad de 15 años, el porcentaje de genios había bajado al 12%: ¿Qué mató en esos diez años su creatividad? Cuando probaron con 200.000 adultos de 30 años, sólo el 2% fueron considerados como pensadores divergentes o creativos. ¿Increíble, verdad?

La creatividad es algo innato en los niños. Ellos nacen siendo seres libres y creativos por naturaleza, pero a medida que van creciendo, e influenciados por diferentes ambientes, tanto en el colegio como en el hogar, la creatividad acaba perdiéndose o reprimiéndose, según las directrices que dictan los adultos de su entorno.

¿Y por qué ocurre esto y cómo podemos evitarlo?

Según explica Land, existen dos tipos de pensamiento que tienen lugar en el cerebro y que funcionan de forma diferente:

Por un lado se encuentra el pensamiento creativo o divergente, que se usa para inventar, generar o crear nuevas posibilidades o ideas y, por otro lado está el pensamiento crítico o convergente, que es el que se utiliza para juzgar, tomar una decisión o evaluar los pros o contras de algo.

El pensamiento creativo o divergente funciona como un acelerador, mientras que el pensamiento crítico o convergente frena todas las ocurrencias y posibilidades nuevas que ideamos.

Las niñas y niños de corta edad utilizan sobre todo el pensamiento creativo o divergente y su imaginación no tiene límites. Pero en la mayoría de los casos, a medida que los educamos y enseñamos, comienza a pesar más el pensamiento crítico o convergente, actuando como un freno a su creatividad.

Resultados del test de genialidad creativa

Este castramiento mental de nuestro pensamiento creativo o divergente “es un hecho brutal (como pueden verlo en el gráfico) de un sistema educativo que está educando a los estudiantes fuera de sus capacidades creativas”. Mucho pensamiento reproductivo que es repetitivo, memorístico y sigue patrones para alcanzar altos niveles de eficiencia y minimizar el error y poco pensamiento productivo que combina de manera alternada el uso del pensamiento creativo o divergente y del pensamiento crítico o convergente para alcanzar nuevas formas muchos más creativas de enfrentar los problemas y/o desafíos.

Según Land, “claramente este status quo no es aceptable o sabio para ningún estado que depende, y francamente, necesita desesperadamente pensadores creativos. Los países requieren de empresarios, escritores, científicos, políticos, educadores, artistas que sean pensadores creativos, capaces de resolver problemas,. Tenemos que cuidar y cultivar la creatividad y la diversidad en todos los niños y jóvenes para que puedan crecer en su vida, desafiándose continuamente a sí mismos y a otros para producir ideas originales que aporten valor”.

Y eso todo por hoy. Si te gustó este artículo, comenta, comparte.

Continuaré desarrollando la temática de las preguntas en otro artículo que llamaré: La importancia de las preguntas.

Un gran abrazo, Esteban

Pensamiento Productivo

¡Hola! Espero que se encuentren muy bien de salud y con el mejor de los ánimos frente a tanta restricción de las libertades individuales producto de la pandemia de covid19. Hoy les hablaré del Pensamiento Productivo, su historia, sus fundamentos, su modelo y los principales exponentes actuales de esta disciplina de pensamiento.

Pensamiento Productivo nace con Max Wertheimer (1880-1943), considerado el padre de la Gestalt en los inicios del siglo XX y cuya investigación presentó, posteriormente, en su libro póstumo llamado “Pensamiento Productivo” publicado en 1945. Cuenta la leyenda que Wertheimer decía que a la gente no le gustaba pensar, lo cual habría sido el gatillador para sus investigaciones en estos asuntos. Su libro se considera un hito en la investigación de la creatividad, ya que fue uno de los primeros psicólogos investigadores en estudiar el tema en profundidad.

En la reseña de su libro dice: “He escrito este libro porque los puntos de vista tradicionales han pasado por alto características importantes de los procesos del pensamiento; porque muchos otros textos los dan por sentados sin someterlos a una verdadera investigación; porque me parece conveniente poner sobre el tapete estas cuestiones desatendidas, examinar los puntos de vista tradicionales, discutir los ejemplos decisivos en ejemplos concretos de un pensamiento riguroso y productivo y, al mismo tiempo, presentar la interpretación del proceso del pensamiento desde la perspectiva de la Gestalt.”

Además se agrega: ” El libro consta de muchos ejemplos de procesos de pensamiento creativo, desde tareas geométricas hasta resoluciones de conflictos socio-psicológicamente relevantes y el desarrollo de la teoría de la relatividad de Einstein, lleva al lector a través de un cuerpo de pensamiento multifacético en la psicología del pensamiento”.

Así pues, Wertheimer investigó los procesos mentales de pensamiento haciendo una clara distinción entre lo que es el pensamiento reproductivo; que es repetitivo, memorístico y sigue patrones para alcanzar altos niveles de eficiencia y minimizar el error, de lo que es el pensamiento productivo; que es creativo, ya que busca nuevas formas de enfrentar los problemas, permitiéndonos generar nuevas ideas para solucionarlos y abordarlos de una manera integral, considerando todos sus aspectos para encontrar la causa raíz de los mismos. En el pensamiento productivo se conjugan el uso alternado del pensamiento creativo, que es generativo, expansivo y nos juzga, con el uso del pensamiento crítico que es analítico, evaluativo y selectivo.

En 1954, Alex Osborn (1888 – 1966), quien fuera un reputado publicista e inventor de la técnica Brain Storming o lluvia de ideas, creo el Creative Education Foundation, (CEF) uno de los centro más renombrados del mundo en investigación y desarrollo del pensamiento creativo. En este centro, junto con la colaboración de Sydney Parnes (1922 – 2013), profesor de la Universidad de Buffalo y que a la muerte de Osborn quedó a cargo del CEF, crearon el método Creative Problem Solving más conocido como CPS, el cual está basado en los pasos que siguen las personas para resolver problemas. CPS propone 3 etapas con un total 6 pasos para lograr la resolución de un problema, a saber:

  • Etapa1 – Explorar el reto
    • Paso 1- Encontrar objetivos: identificar el objetivo, deseo o reto.
    • Paso 2 – Encontrar hechos: recolectar Información.
    • Paso 3 – Encontrar problemas: clarificar el problema.
  • Etapa2 – Generar ideas
    • Paso 4 – Encontrar ideas: utilizando diversas estrategias creativas
  • Etapa 3 – Prepararse para la acción
    • Paso 5 – Encontrar soluciones: seleccionar y reforzar las soluciones.
    • Paso 6 – Planificar la acción: qué, quién y cuándo.

Más tarde, Timothy Hurson, discípulo de Sidney Parnes, desarrolló la metodología de resolución de problemas de manera creativa llamada “Modelo de Pensamiento Productivo”, proceso de seis pasos, basada en los estudios de Wetheimer, la metodología “Creative Problem Solving (CPS)” y la metodología de modelamiento “Integrate Definition (IDEF)”, utilizada por NASA e IBM, la cual aprendí cuando trabajé en IBM de Chile y utilicé en varios proyectos de modelamiento de procesos en los años 80 y 90.

Hurson plasmó con todo detalle, su modelo y metodología, en su libro, cuyo título en inglés fue “Think Better” traducido al español “Piensa Mejor”, el cual resulta ser un verdadero manual, extremadamente práctico de como resolver problemas de manera creativa.

En 2019, Tim Hurson y Leonardo Muñoz, chileno y amigo, sacaron una nueva edición del libro cuyo título ahora es “Pensar Mejor en épocas de cambio” el cual incorpora varias mejoras, producto de la experiencia obtenida en más de 15 años de aplicación en el trabajo realizado con muchas empresas del mundo.

Pensamiento Productivo, en la versión actual de Tim Hurson y Leonardo Muñoz, es una disciplina de pensamiento y un modelo de resolución de problemas, extremadamente práctico, el cual, mediante la aplicación de estructuras específicas, permite maximizar el uso del pensamiento para generar mejores resultados en cualquier ámbito. El modelo se enfoca en la generación de ideas y en la evaluación rigurosa y crítica de las mismas, utilizando el pensamiento creativo (divergencia) y el pensamiento crítico (convergencia) de forma separada y equilibrada.  Es una forma disciplinada y repetible que podemos utilizar para generar más y mejores soluciones.

Pensamiento Productivo se utiliza para facilitar sesiones de: resolución de problemas, construcción de planes estratégicos, generación de objetivos organizacionales, creación y desarrollo de nuevos productos, de innovación y capacitación para que las personas personas puedan pensar con mayor creatividad y eficiencia.

Pensamiento Productivo es un factor de cambio porque permite desarrollar las habilidades del pensamiento para pensar mejor, trabajar mejor y hacerlo mejor en todos los aspectos de la vida, ya sea profesional o personal. Es una herramienta que todos pueden aprender y desarrollar. Sin importar el punto de vista, se puede aprender a usar mejor la mente.

La práctica del Pensamiento Productivo permite desarrollar las competencias y habilidades de pensamiento creativo, pensamiento crítico, trabajo colaborativo, resolución de problemas complejos, toma de decisiones y flexibilidad cognitiva, las que forman parte de la lista de competencias definidas como necesarias para desenvolverse adecuadamente en el siglo XXI, según el foro económico mundial y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Modelo de Pensamiento Productivo consiste en seis etapas entrelazadas.

Paso 1: ¿Qué está pasando?

Paso 2: ¿Cómo es el éxito?

Paso 3: ¿Cuál es la pregunta?

Paso 4: Generar respuestas

Paso 5: Forjar la solución

Paso 6: Alinear recursos

Su regla de oro es: Separar y Equilibrar el pensamiento.

Primero debemos pensar creativamente para generar muchas ideas (hacer listas) y luego pensar críticamente para escoger las ideas con potencial (tomar decisiones).

Esto queda representado en la forma romboidal de cada una de las etapas del modelo, la que nos sugiere que para cada una de ellas, siempre primero debemos diverger para buscar o proponer muchas opciones (hacemos listas de muchas ideas), para luego converger y así seleccionar las más relevantes, mejores o de mayor potencial (tomamos decisiones).

Si bien esta regla de oro parece muy fácil, a la hora de practicarla se nos hace bastante difícil, ya que estamos acostumbrados a utilizar nuestro pensamiento creativo y crítico al mismo tiempo y no primero uno y luego el otro, lo cual reduce en mucho nuestro desempeño creativo.

¿Pero cuales son las característica y directrices del pensamiento creativo y del pensamiento crítico?

Veamos ahora brevemente en que consiste cada una de las seis etapas del Modelo de Pensamiento Productivo propuesto por Tim Hurson.

  1. Etapa 1 – ¿Qué está pasando? En esta etapa es donde nos concentramos en entender cuál es el problema, cuáles son sus causas, por qué ocurre y, para ello, se debe contestar una serie de cinco preguntas diseñadas para ayudarnos a analizar por completo un problema. Se trata de una de las etapas del proceso, junto con la etapa seis, que consume más tiempo.
    • Pregunta 1 – ¿Cuál es la inquietud? Se debe explicitar con exactitud lo que debe ser corregido o mejorado,  la idea es generar una extensa lista de todas las inquietudes o dolores posibles. Luego se deben seleccionar aquellas inquietudes que expresan el problema con mayor claridad.
    • Pregunta 2 – ¿Cuál es el impacto? Se debe explicitar todos los impactos que tiene no resolver la inquietud ¿Por qué es una cuestión preocupante? ¿Por qué es importante resolverla? ¿Qué sucedería si no la resolvemos? ¿Qué provocaría? Nuevamente, se debe generar una extensa lista de impactos y luego seleccionar los más importantes.
    • Preguntas 3 – ¿Cuál es la información? Se debe analizar la información con la que se cuenta acerca del problema, así como la información que se requiere para adquirir un completo entendimiento de éste. Por ejemplo; desearía conocer cuáles son las causas del problema, cuáles son los demás efectos que pueden presentarse, etc. Nuevamente, debe generar una extensa lista de lo que sabe y no sabe acerca del problema y seleccionar lo más relevante.
    • Pregunta 4 – ¿Quién está involucrado?  Se trata de Identificar a todos los involucrados, así como el interés de cada uno de ellos. ¿Quién se ve afectado por esa inquietud? ¿Quién podría estar contribuyendo a ello? ¿Quién se ve beneficiado si las cosas permanecen como hasta ahora? ¿Quién se ve beneficiado si las cosas cambian? Enumere a todos los potenciales interesados y luego seleccione los más relevantes.
    • Pregunta 5 – ¿Cuál es la visión? Aquí se modifica el enfoque de lo que es, a lo que podría ser. Esta pregunta le pide establecer su visión acerca de un poderoso futuro meta. Futuro meta es el objetivo que se desea alcanzar. Se debe hacer una lista de todos los posibles futuros meta y luego se seleccionar los más atractivos.
  2. Etapa 2- ¿Cómo es el éxito? Esta etapa se inicia con la declaración del o los futuro meta seleccionados en la etapa 1 y se extiende hacia una robusta imagen de un futuro imaginado en el que el problema está resuelto. Luego se definen una serie de criterios concretos contra los cuales se validarán las ideas que posteriormente se generarán para alcanzar el futuro imaginado. El resultado de esta etapa será un claro conjunto de criterios de éxito, así como una visión de un futuro tan atractivo que le haga desear llegar a él.
    • Futuro Imaginado. En primer lugar, imagine cómo sería su vida bajo su o sus futuros meta. ¿En qué sería distinta? ¿cómo se sentiría Ud.? ¿Qué pensarían las personas acerca de él? ¿Cómo sería trabajar ? ¿Cómo respondería la competencia? etc. Haga una descripción bien detallada del futuro.
    • Definir los criterios de éxito. Se definen los criterios de éxito, específicos y observables. Una vez que desarrolle sus ideas para una solución (en el paso 4: Generar respuestas), las confrontará con estos criterios. ¿La solución resolverá el problema? ¿Nos llevará al futuro meta? ¿Qué debe lograrse? ¿Qué debe evitarse? ¿Cuáles son las restricciones con las que deberá trabajar? ¿Cuáles son las métricas que utilizará? Para llegar a los criterios de éxito más relevantes, se genera una extensa lista de posibles criterios para luego seleccionar los más importantes.
  3. Etapa 3 – Cuál es la pregunta? Esta etapa es un paso esencial en el proceso del pensamiento productivo, su propósito es definir las preguntas esenciales que deben responderse para alcanzar el futuro imaginado. Denominamos a estas preguntas como preguntas catalizadoras debido a que catalizan o detonan el cambio. Este paso aporta un enfoque único: requiere que cada problema sea expresado como una pregunta. Esto se debe a que, por lo general, las declaraciones de problemas son estáticas. Por otro lado, las preguntas de problemas provocan respuestas. Las declaraciones de problemas no cuentan con energía; simplemente reposan. Por ejemplo; la declaración “No contamos con suficiente presupuesto” es, prácticamente, una opinión acerca de una condición; no nos lleva a ninguna parte. En contraste, la pregunta “¿Cómo podemos incrementar nuestro presupuesto?”, automáticamente provoca la búsqueda de respuestas.  Después de generar una amplia lista de posibles preguntas, se limita la atención a unas cuantas de ellas como sus preguntas catalizadoras, que son las preguntas clave, estratégicas que si son bien contestadas, cuentan con el potencial para resolver su problema y llevarle al futuro imaginado definido en la etapa 2.
  4. Etapa 4 – Generar respuestas. Es la fase de generación de ideas, en la cual se forman extensas listas de posibles respuestas a la preguntas catalizadoras (vea Estrategias Creativas). Posteriormente, se seleccionan las respuestas más prometedoras para un mayor análisis y desarrollo. En realidad estas serán ideas en estado embrionario para una solución, aunque aún ninguna de ellas sea una solución. El resultado de esta etapa será contar con un pequeño número de las ideas más prometedoras e interesantes que, una vez desarrolladas por completo, puedan generar útiles formas de resolver su problema y alcanzar su futuro imaginado.
  5. Etapa 5 – Forjar la solución. En esta etapa se toman las ideas, en estado embrionario, más prometedoras seleccionadas y desarrolladas en la etapa anterior y se validan y robustecen.
    • Matriz de evaluación. Se evalúa el potencial de las ideas más prometedoras seleccionadas en el paso anterior, comparándolas con los criterios de éxito desarrollados en la etapa 2.
    • GPS (Grandioso, Preocupaciones y Soluciones). Una vez que se ha seleccionado la idea que mejor se ajusta a los criterios de éxito, esta se validará, mejorará y refinará para crear una solución consistente mediante el uso de las herramientas GPS o PODER, las que son una variante de la herramienta PNI (Positivos, Negativos, Interrogantes) desarrollada por De Bono en lo que denominó “Operaciones de pensamiento”.
  6. Etapa 6 – Alinear recursos. En esta etapa se identifican las acciones y los recursos necesarios para implementar las soluciones definidas en la etapa 5. Además, asigna a cada etapa de acción una persona responsable de su ejecución. Debido a que se llega a un detalle considerable, Alinear recursos representa uno de los módulos que consumen más tiempo. Consiste en seis sub-etapas.
    1. Enumerar las acciones requeridas para completar las soluciones.
    2. Identificar a las personas que podrían ayudarle y a las que podrían representar obstáculos. Se debe encontrar las formas para crear sólidas alianzas con potenciales asistentes y mitigar las preocupaciones de quienes se resisten a la solución.
    3. Asegurar que cada acción cuente con un responsable de llevarla a buen término.
    4. Poner en orden las acciones o actividades (plan de trabajo/carta gantt).
    5. Identificar las acciones adicionales necesarias para adquirirlos recursos para cada etapa, y asignar responsables de forma adecuada.
    6. Identificar y registrar resultados medibles para cada etapa.

Y bien, hasta aquí dejo este artículo acerca del modelo de resolución de problemas, llamado Pensamiento Productivo. Aprovecho también de recomendarles la lectura del libro “Pensar Mejor en épocas de cambio”, ya que será de mucho provecho para su desempeño en la vida y en su trabajo. Lo pueden encontrar en Amazon. Si les gustó el artículo, dejen sus comentarios.

Un gran abrazo

Esteban

Estrategia Creativa – Seis Sombreros para Pensar

¡Hola! Aquí nuevamente entregándoles más estrategias creativas. Hoy desarrollaré los Seis Sombreros para Pensar.

Los Seis Sombreros para Pensar es una estrategia creativa inventada por Edward de Bono, médico, psicólogo, escritor y un gran estudioso e investigador de los temas del pensamiento y la creatividad. De Bono es muy conocido desde lo años 70 (siglo pasado) porque fue el creador del concepto del pensamiento lateral y de muchas herramientas para mejorar las habilidades y actitudes de exploración, como las Operaciones de Pensamiento. Fue fundador y director del Cognitive Research Trust (1969) y del Centre for the Pranational Independent Thinking Organization y ha escrito más de 30 libros, algunos de ellos recomendados en este sitio. 

De Bono expuso su estrategia creativa, los Seis Sombreros para Pensar en su libro Six Thinking Hats, del cual existe una versión en español. Vea la sección Libros Recomendados en este sitio.

¿En qué consiste los 6 Sombreros para Pensar?

El método es simple. Hay seis sombreros imaginarios o físicos, cada uno de un color (blanco, rojo, amarillo, negro, verde y azul) y modos de pensar diferentes, y cada color propone que los jugadores asuman un rol mental específico a la hora de ponerse el sombrero, ya sea imaginariamente si no hay sombreros o físicamente si los hay. Pero es mejor que sí haya sombreros porque así se facilita la conexión del rol que se debe asumir.

Se realiza en grupo y de acuerdo a mi experiencia, el ideal es entre 5 a 7 participantes. Es bueno plantearlo como un juego de pensamiento para la generación de ideas, ya que el juego permite bajar las defensa del ego y tranquiliza a nuestro cerebro primitivo. El grupo se reúne en torno a una mesa donde están colocados los sombreros. En cualquier momento un jugador (pensador) puede escoger y ponerse uno de los sombreros y actuar y plantear ideas desde el rol que ese sombrero propone o se le puede pedir que se lo quite. Todas los participantes de la reunión pueden usar un sombrero de un color concreto durante un tiempo en un momento determinado. Los sombreros involucran a los participantes en un juego de rol mental, donde se van poniendo los diferentes sombreros, según se sientan inclinados a usarlos para hablar desde ese rol en particular.

Es bueno tener un par de personas que no formen parte del grupo o equipo que juega, cuyo rol debe ser anotar las ideas y posturas relevantes que aparecen durante el desarrollo de la sesión. También se puede grabar, ya sea en video o audio, con la aprobación del equipo de juego, por supuesto y, así, no perder información valiosa.

La utilización de los sombreros son más efectivos usados a ratos, utilizando un sombrero en cada momento para obtener un determinado tipo de pensamiento. Cuando es necesario explorar un tema completamente y de manera efectiva, se puede crear una secuencia de sombreros y después usarlos cada uno por turnos: sugiero que empiecen con el sombrero blanco y después cambien al verde y así sucesivamente con el resto.

Esta técnica, en lo personal, me ha dado excelentes resultados para mejorar o fortalecer ideas. A continuación algunos beneficios de utilizarla:

  • Es fácil de aprender y utilizar y tiene un atractivo inmediato para los participantes.
  • La existencia física o visualización de los sombreros y de los colores ayuda a usarla.
  • Da tiempo disponible para el esfuerzo creativo deliberado. Tu puedes pedir “tres minutos de pensamiento de sombrero verde”.
  • Permite la expresión legítima de sentimientos e intuiciones en una reunión – sin justificaciones ni disculpas. “Esto es lo que siento, lo que me pasa”.
  • Proporciona una manera simple y directa de conmutar el pensamiento sin ofender. “Qué tal un poco de pensamiento de sombrero amarillo sobre este punto o de sombrero negro o rojo?”
  • Requiere que todos los pensadores sean capaces de utilizar cada uno de los sombreros en vez de quedarse cerrados en sólo un tipo de pensamiento.
  • Separa el ego del rendimiento en el pensar. Libera las mentes capaces para poder examinar un tema más completamente desde diferentes puntos de vista.
  • Proporciona un método práctico de pensar para utilizar diferentes aspectos del pensamiento en la mejor secuencia posible.
  • Se escapa de los argumentos en pro y en contra y permite a los participantes hacer las reuniones mucho más productivas.

Y ahora veamos cuál es el rol y modo de pensamiento que debemos asumir cuando usamos cada uno de los sombreros:

El sombrero blanco. Cómo dice de Bono, usted debe asumir el rol de una computadora. Sólo debe exponer los hechos, los números de modo neutral y objetivo, sin interpretar ni dar su opinión personal. La pregunta para usted cuando se use este sombrero es: ¿Cuáles son los hechos en es asunto?

Por ejemplo, imagine que se desea abordar el problema de la alta accidentabilidad que existe entre los conductores de automóviles en la ciudad. Los datos asociados al problema podrían ser sus causas y sus efectos, así las posibles causas serían: el 75% de los accidentes (2.500 al año) ocurre por la imprudencia de los conductores, el 47% de las calles de la ciudad están en mal estado, de los accidentes ocurridos (2.500) el 60% de los vehículos estaba en mal estado (falta de mantenimiento adecuado). Y los efectos podrían ser: 52% de muertes entre conductores y acompañantes de 4.000 afectados en el año y 37% de lesiones graves. Los accidentes produjeron retrasos en la llegada al trabajo y gastos médicos lo cuál generó pérdidas económicas por más de 14.000 millones de pesos.

El sombrero rojo. Este da el punto de vista emocional, por lo tanto sugiere emociones como, ira, furia, rabia, o bien entusiasmo, vehemencia, aceptación sin mediar la lógica, etc. (recuerden que nos encontramos en una plano totalmente emocional). El sombrero rojo legitimiza los sentimientos, presentimientos y la intuición, sin necesidad de justificarse.

Por ejemplo, imagine que alguien al utilizar el sombrero verde (ideas se solución) da la idea de que para evitar los accidentes de la ciudad hay que establecer el límite de velocidad en 30 km/hora. La persona que se coloca el sombrero rojo está habilitada para hablar desde la emoción: me molesta mucho que se pongan restricciones a la velocidad, porque por la irresponsabilidad de algunos debemos pagar justos por pecadores. Lo que debe hacerse es aumentar las penas a quienes son culpables de producir los accidentes.

El sombrero amarillo. Este sombrero es alegre y positivo, es optimista y cubre la esperanza y el pensamiento positivo. Como dice de Bono, una afirmación positiva puede basarse en la experiencia, información disponible, deducción lógica, presentimientos, tendencias, suposiciones y esperanzas. ¿El pensador que se pone el sombrero amarillo tiene que explicar claramente las razones de su optimismo? La respuesta es sí en la medida de lo posible.

Si no se dan razones, es preferible que se sitúe la “sensación buena” bajo el sombrero rojo, como un sentimiento, presentimiento o intuición. El pensamiento de sombrero amarillo debería ir mucho más lejos.

Siguiendo con el ejemplo del límite de velocidad, él que se pone el sombrero amarillo podría decir: los límites de velocidad ya se han usado anteriormente para limitar la velocidad en las carreteras y disminuyeron los accidentes en un 15% el año pasado.

El sombrero negro. Este plantea la posición totalmente contraria a la del sombrero amarillo. Es pesimista, triste, negativo y cubre los aspectos negativos — por qué algo no se puede hacer. Es también el juicio crítico.

Según de Bono y basado en mi propia experiencia, casi todos los participantes de una sesión de éstas se sentirán sumamente cómodos usando el sombrero negro. Esto se debe al énfasis occidental en la discusión y la crítica. Aunque parezca sorprendente, la opinión mayoritaria cree que la función principal del pensamiento consiste en usar el sombrero negro. Desgraciadamente, esto deja de lado por completo los aspectos generativo, creativo y constructivo del pensamiento.

En el ejemplo que hemos venido desarrollando, quien se pone el sombrero negro diría que los límites de velocidad no sirven para nada porque se necesita de mucha fiscalización de parte de la policía y, ésta, en vez estar ocupada de prevenir delitos mayores debe estar abocada a supervisar irresponsables.

El sombrero verde. Este representa la creatividad e ideas nuevas. Con él tenemos la oportunidad para expresar nuevos conceptos, ideas, posibilidades, percepciones y usar el pensamiento creativo.  Se procura avanzar desde una idea para alcanzar, a base de explorar nuevas alternativas en las que la provocación es lo que importa.

Para el ejemplo que hemos desarrollado, con el sombrero verde damos ideas: limitar la velocidad en la ciudad, pero podríamos dar muchas otras como eliminar el transporte privado o introducir la conducción robótica o establecer normas que impidan que los automóviles puedan circular sin su mantención al día. En fin, con el sombrero verde damos múltiples y variadas ideas.

El sombrero azul. Este se ocupa del control y de la organización del pensamiento y también propone o llama al uso a los otros sombreros. Define los temas a los que debe dirigirse el pensamiento y determina las tareas de pensamiento que se van a desarrollar. Es responsable de la síntesis, la visión global y las conclusiones.

Como De Bono indica en su libro, con el pensamiento de sombrero azul nos decimos a nosotros mismos — o a otros — cuál de los otros cinco sombreros usar. El sombrero azul nos indica cuándo cambiar de sombrero. Si el pensamiento es un proceso formal, el sombrero azul controla el protocolo. Para nuestro ejemplo, quien usa el sombrero azul podría decir: no contamos con mucho tiempo para tratar este asunto; aprovechemos bien cada minuto, por lo tanto ¿Alguien quiere proponer una estructura de sombrero azul para nuestro pensamiento? o bien, Mi sombrero azul sugiere claramente que busquemos muchas más alternativas en este punto que sólo limitar la velocidad a 30 km/hora.

¿En que basó De Bono para la creación y desarrollo de los 6 Sombreros para Pensar?

Lo hizo en lo que él llamó valores y son cinco, a saber:

  • Valor 1. La representación de un rol definido, ya que como él dice, la principal restricción del pensamiento son las defensas del ego que son las responsables de la mayoría de los errores prácticos del pensar. Los sombreros permiten pensar y decir cosas que de otro modo no se podrían pensar ni decir sin arriesgar el ego. Disfrazarse como payasos autoriza a actuar como tales.
  • Valor 2. Es lo que el llama dirigir la atención. Lo cual significa que se debe hallar el modo de dirigir la atención a varios aspectos, uno después del otro. Los seis sombreros son un medio para dirigir la atención a seis aspectos diferentes de un asunto (datos, emociones, pensamiento positivo, pensamiento negativo, propuestas de soluciones, síntesis y orden).
  • Valor 3. La conveniencia. El simbolismo de los seis distintos sombreros ofrece un modo conveniente de pedir a alguien (incluso a uno mismo) que cambie de modo, dejando de ser negativo y pasar hacer creativo o pasional.
  • Valor 4. La posible base en la química cerebral. De Bono, en aquella época en que inventó el método, se basó en los estudios acerca de la química del cerebro en que se había logrado establecer que los modos de pensar alteraban la química del cerebro (neuro transmisores) y, por lo tanto, para cada modo de pensar había o hay diferentes entornos químicos asociados que estimulaban esos modos de pensar.
  • Valor 5. Las reglas del juego. De Bono decía que las personas son muy buenas para aprender las reglas del juego. lo cual facilita el aprendizaje. Los seis sombreros para pensar establecen ciertas reglas para el “juego” de pensar, lo que lo hace simple y fácil de jugar para producir los resultados esperados (sombreros de colores que proponen formas de pensar y actuar diferentes con reglas específicas para el uso de cada uno de ellos).

Y esto sería la exposición de los Seis Sombreros para Pensar. Para ahondar en los conceptos y uso de la misma, le sugiero leer el libro. Hoy esta disponible en múltiples librerías on-line a precios muy asequibles.

Por mi parte espero que puedan utilizar esta estrategia creativa, que a parte de ser muy entretenida, genera muy buenos resultados.

No olviden dejar sus comentarios. Un gran abrazo, Esteban

Operaciones de Pensamiento

¡Hola! Espero que se encuentren muy bien en estos tiempos de pandemia y cuarentenas.

Hoy les comentaré sobre los procesos cognitivos llamados Operaciones de Pensamiento a raíz de una conversación que tuve hace algunos día atrás con mi amigo Hugo Sagredo, quien es profesor de la Universidad Católica de Valparaíso, en las materias de liderazgo, habilidades sociales e intraemprendimiento, además de especializarse en neurociencia aplicada a los negocios, cuya conversación me inspiró para escribir acerca de este tema.

Con Hugo comentábamos lo poco desarrollado que está, actualmente, el uso del pensamiento crítico o analítico, a todos los niveles de nuestra sociedad chilena y, especialmente, entre los estudiantes universitarios. De hecho, éstos últimos, a pesar de tener buenos rendimientos académicos, ya que memorizan muy bien sus materias, presentan muchas dificultades a la hora de tener que pensar.

¿Y qué es pensar?

Pensar, es un proceso esencial para conocer “algo”, lo cual implica integrar una serie de elementos que lo componen para poder entender ese “algo”, como nuestra capacidad de observar, de analizar, de interpretar, evaluar, formular preguntas, argumentar y tomar decisiones para dar buenas respuestas a los problemas que se nos plantean. Pero, lo que se percibe, es que todas estas capacidades están muy poco desarrolladas en la actualidad.

Y la pregunta es ¿Por qué? ¿Qué ha pasado? ¿Cómo es posible que ocurra esto en un tiempo de tan grandes avances tecnológicos?

Bueno, para esto no tengo una respuesta que obedezca al resultado de una investigación o estudio exhaustivo del problema, pero podemos inferir algunas posibles razones a partir de la observación de los comportamientos actuales de nuestra juventud y sociedad en general, a saber:

  • En primer lugar, es necesario establecer que los grandes avances tecnológicos de nuestro tiempo, tanto en el mundo como en nuestro país, son desarrollados por una élite, que en general está muy bien educada y/o tiene capacidades de base muy desarrolladas. Pero, en nuestro país son muy pocos, proporcionalmente hablando, los que son parte de esa élite.
  • Creo que la disminución de la vida familiar, en términos de estar todos sus integrantes juntos, ya sea compartiendo las comidas y haciendo sobremesa como una práctica habitual o compartiendo otras actividades, han mermado en mucho el desarrollo de conversaciones donde era necesario elaborar los argumentos para sostener discusiones familiares que en mis en tiempos eran muy ricas en contenido y se aprendía muchísimo del proceso. Hoy éstas prácticas se han ido perdiendo. Padres ausentes, familias más desintegradas, malas prácticas tecnológicas (celulares, whatsapp, youtibe, netflix, etc.) que en vez de generar espacios de cercanía y conversación, generan distanciamiento, desidia y poco interés por compartir sueños, experiencias, conocimientos y enseñanzas.
  • El hecho de ser una sociedad del video, de la cápsula, del “tip”, de la receta, de la “papita”, hace que nuestro desarrollo intelectual sea pobre porque se reducen los espacios para la reflexión, para el análisis y la compresión de las cosas. De preguntarse el por qué ocurre algo, el contemplar la vida, de cuestionarse las cosas.
  • En mis tiempos se leía mucho más. Hoy las personas y sobre todo los jóvenes leen muy poco, les da “lata” es tedioso, pero la lectura es fundamental para los procesos de razonamiento. Todo lo que nosotros pensamos debe traducirse en palabras y, mientras más leemos, mejor es la construcción del lenguaje que logramos y mejor es nuestro desempeño mental porque de esa forma logramos un mayor refinamiento de nuestro pensamiento y, por ende, de cómo elaboramos las ideas, de cómo construimos los argumentos y de cómo nos expresamos de forma clara, precisa y contundente.
  • La destrucción del lenguaje producto de la comunicación por medios electrónicos donde es importante abreviar para intentar decir mucho en poco espacio o para ahorrar tiempo le quita riqueza al lenguaje y, al hacerlo, le quita riqueza a nuestro pensamiento.
  • La cultura de la inmediatez, donde todo debe ser rápido, corto, de no más de 5 minutos porque si no es muy largo y por tanto aburrido, hace que los jóvenes no se den espacio para pensar.
  • Y finalmente, nuestros sistemas de educación que siguen en un enfoque de enseñar a aprender en base a la memoria, a la repetición, en vez de enseñar a pensar, a crear, a poner atención, a desarrollar la curiosidad, a resolver problemas, a tomar buenas decisiones, a desarrollar amor por el conocimiento y a pensar bien, para tener un desempeño de primer nivel en la vida. ¿Sería maravilloso, verdad?

No olvidemos lo que decía Jean Piaget, epistemólogo y biólogo, considerado el padre de la epistemología genética, a quien parece que todavía no se le escucha:

“El fin principal de la educación es crear hombres y mujeres que sean capaces de hacer cosas nuevas, no simplemente repetir lo que otras generaciones han hecho. Hombres y mujeres que sean creativos, inventores y descubridores. El segundo objetivo de la educación es formar mentes que sean críticas, que puedan verificar y no aceptar todo lo que les ofrece”

Pero en fin, más allá del diagnóstico y de las posibles razones de la falta de uso del pensamiento crítico en el transcurso de la vida diaria de todos nosotros, veamos como podríamos mejorar nuestro desempeño, qué podríamos hacer.

Ricardo López Pérez, en el diccionario de la creatividad plantea, en relación a las operaciones de pensamiento, que “el pensamiento es una actividad privada, esencialmente interna, pero que es fundamental para tomar decisiones y actuar de manera eficaz”.

“Existen una serie de Operaciones de Pensamiento formalizadas, que se pueden ejecutar libremente y que nos ayudan a mantener nuestro pensamiento activo y ágil. Estas operaciones se ejecutan internamente y permiten generar ideas frente a problemas o situaciones que requieren respuestas apropiadas y constituyen un momento previo necesario a la toma de decisiones”.

Edward de Bono propone las siguientes Operaciones de Pensamiento, cuya práctica regular nos permitiría mejorar nuestro desempeño diario:

  • PNI            : Positivo, Negativo, Interrogante
  • CV             : Considere Variables
  • CC             : Considere Consecuencias
  • COP          : Considere Objetivos o Propósitos.
  • CAP          : Considere Alternativas o Posibilidades
  • CP             : Considere Prioridades
  • CPV          : Considere Puntos de Vista

A continuación les presento algunos ejercicios prácticos utilizando las Operaciones de Pensamiento. La idea es que para cada propuesta de Operación de Pensamiento, Ustedes, por escrito, desarrollen o contesten las preguntas que se plantean de la manera más exhaustiva posible, sin permitir que la pereza, la apatía o el conformismo los tomen prisioneros.

  • PNI: Positivo, Negativo, Interrogante:

Todas las experiencias de la vida se pueden observar desde distintos ángulos. Considere los aspectos positivos (aceptables, agradables), negativos (inaceptables, desagradables) e interrogantes (curiosos, dudosos, misteriosos) de la siguiente situación:

Se prohíbe fumar en sitios públicos como colegios, cines o aeropuertos.

  • CV: Considere Variables:

Muchas veces para tomar una decisión es preciso considerar algunas variables o factores relacionados con el problema que se busca enfrentar. Conteste las siguientes preguntas:

¿Qué variables debe considerar para planificar una excursión?

¿Qué variables debe considerar para matricular a su hijo en la universidad?

¿Qué variables debe considerar para elegir un compañero de equipo?

  • CC: Considere Consecuencias:

Todas las decisiones humanas tienen consecuencias, que pueden ser positivas o negativas según la perspectiva que se adopte. Por tanto, conviene anticipar, en la medida de lo posible, las consecuencias de lo que hacemos o de lo que ocurre a nuestro alrededor. Es como mirar al futuro. Considere las consecuencias a corto y largo plazo de la siguiente situación:

“En la empresa en donde usted trabaja, de manera creciente se incorpora nueva tecnología que permite mayor rapidez y eficiencia en la ejecución de ciertas tareas, y deja obsoletas algunas prácticas tradicionales”.

  • COP: Considere Objetivos o Propósitos:

En muchos casos resulta ventajoso identificar o definir con claridad los objetivos, explícitos o implícitos, que se pretende lograr con nuestras acciones. Esto permite gestionar mejor la energía, el tiempo y los recursos disponibles, y con ello optimizar el rendimiento y la calidad. Responda las siguientes preguntas:

¿Cuáles son los objetivos de estudiar en la universidad?

¿Cuáles son los objetivos de trabajar dura y honestamente a lo largo de la vida?

  • CAP: Considere Alternativas o Posibilidades:

En la vida las personas tienen numerosas alternativas y posibilidades. Cada cosa que hacemos, podría haberse realizado de otra manera. Muchas opciones están disponibles pero es necesario descubrirlas o construirlas. La búsqueda deliberada de alternativas ayuda a encontrar nuevas ideas y a mejorar nuestras perspectivas. Responda las siguientes preguntas:

¿Qué aplicaciones inusuales se le pueden dar a un alicate?

¿Cómo puedo reescribir el siguiente proverbio: “Hoy casado, mañana cansado”?

¿Cuántas maneras nuevas existen para celebrar el cumpleaños de un amigo?

  • CP: Considere Prioridades:

Continuamente debemos seleccionar y jerarquizar factores o eventos que intervienen para tomar una decisión. Esto no es fácil dada la cantidad y variedad de factores que muchas veces entran en juego y, particularmente, porque para elegir un aspecto prioritario es preciso definir un criterio, es decir, un punto fundamental de referencia que puede ser moral, instrumental, estético, etc. Considere la siguiente situación (imaginaria desde luego): Usted recibe una proposición para ocupar el más alto cargo de la empresa en la que trabaja:

¿Cuáles son todas las razones por las que debería aceptar?

¿Cuáles de ellas son las tres más importantes?

¿Cuál es el criterio que está detrás de cada una de estas tres últimas? 

  • CPV: Considere Puntos de Vista:

Antes de actuar siempre es bueno tomar en cuenta diferentes perspectivas, ángulos o miradas. Sabemos que todas las personas son diferentes y bien puede ocurrir que cada una de ellas represente un punto de vista diferente. Es deseable, por tanto, tomar en cuenta la opinión de otros antes de elegir o iniciar una empresa compleja. Responda las preguntas que siguen, de acuerdo con esta situación: Un estudiante es expulsado de la universidad por gritar a su profesor:

¿Cuál podría ser el punto de vista del profesor?

¿Cuál podría ser el punto de vista del estudiante?

¿Cuál podría ser el punto de vista del Rector de la universidad?

¿Cuál podría ser el punto de vista de la familia del estudiante?

Hasta aquí algunas Operaciones de Pensamiento formalizadas. Los insto a hacer de éstas operaciones una práctica regular que les permita mejorar su desempeño y tomar mejores decisiones.

Espero que este artículo haya sido de su interés y les sirva para crecer como personas.

Un gran abrazo, Esteban

Actitudes para la Creatividad

¡Hola! Espero que hayan tenido una excelente semana, llena de abundancia y creatividad. Hoy les compartiré un artículo que escribió mi amigo y mentor, Ricardo López Pérez sobre las actitudes que debe tener una persona hacia la creatividad. Recuerden que las actitudes son las predisposiciones que tenemos a comportarnos de cierta manera.

Y sin más, vamos con el artículo:

Un aspecto importante para entender la creatividad se refiere a las predisposiciones que muestran las personas y los grupos. Llamamos actitudes para la creatividad a ese conjunto de orientaciones hacia la experiencia que constituyen elementos claves en el desarrollo de los procesos creativos. Entre ellas se incluyen la apertura a la experiencia, la tolerancia a la frustración y la voluntad de obra. La presencia evidente de estas actitudes demuestra que la creatividad, junto con ser un fenómeno cognitivo o mental, es también afectivo y emocional.

Apertura a la Experiencia. Disposición interna orientada a ampliar los límites de la conciencia, que se manifiesta en curiosidad por el entorno y en iniciativas para conocer y explorar. A diferencias de las personas que se encierran en sí mismas, quienes poseen apertura buscan siempre en distintas direcciones, formulan preguntas, definen problemas y muestran gran energía para iniciar nuevas experiencias.

Tolerancia a la Frustración. Capacidad de soportar y sobreponerse a situaciones en las cuales no se ha logrado cumplir los objetivos deseados. La búsqueda de respuestas creativas enfrenta a las personas a mayores riesgos que la repetición y la rutina. Hacer cosas nuevas siempre implica el riesgo de fallar o de equivocarse. La biografía de muchos sujetos creativos contiene testimonios de aciertos, pero en una medida importante también de fracasos. Por esta razón, para la creatividad es esencial esta capacidad que impide la parálisis y ayuda a mantener en alto el espíritu de búsqueda.

Voluntad de Obra. Motivación o fuerza interna que nos lleva a emprender una tarea y trabajar hasta ver la obra terminada. Tiene un componente cognitivo, en el que se asigna un valor positivo al hecho de concluir etapas o terminar lo que se comienza, y un componente afectivo, relativo al goce por ver un producto concluido. Equivale a una fuerza interna que lleva a emprender una tarea por placer, porque es desafiante, agradable y produce satisfacción. Es hacer una cosa por sí misma y no tanto por eventuales recompensas externas, razón por la cual hay un mayor disfrute del trabajo y se verifica un compromiso más profundo con la actividad.

Resumiendo, podemos decir que hay cinco formas de abrirse al mundo. Todas ellas exigen tolerancia a la frustración, dado los riesgos frecuentes de fallar y equivocarse, y una gran voluntad de obra, debido a que muchas tareas tienen dificultades que nos tientan a dejar las cosas a medio camino:  

Fantasía: disposición para entrar en el mundo interno y dejar que la mente se mueva libremente.

Estética: disposición para apreciar el arte en todas sus formas y permitir el despliegue de los sentidos. 

Sentimientos: disposición para comprender y aceptar las propias emociones, y modificar la expresión emocional.

Acciones: disposición para iniciar nuevas actividades, actuar con entusiasmo y llevarlas término.

Ideas: disposición para dar curso a la curiosidad intelectual, examinando cuestiones de carácter teórico, ético o moral”.

Y bien, este es el artículo, espero que les haya gustado y a continuación les dejo un par de preguntas para su reflexión y respuesta.

  • ¿En qué medida usted presenta estas formas de apertura a la experiencia? En cada caso: mucho, más o menos, poco o casi nada.
  • ¿En que grado valora usted estas formas de apertura a la experiencia? En cada caso: mucho, más o menos, poco o casi nada.

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Esteban

Estrategia Creativa – Sleep Writing

¡Hola! hoy les comentaré acerca de una de las estrategias creativas que más me agrada y utilizo con frecuencia desde que tuve una experiencia personal por los años 80, sin saber que lo que me pasó en ese momento era el uso de una técnica creativa.

El Sleep Writing es una técnica que nos permite crear mientras dormimos haciendo uso del poder creador de nuestra mente subconsciente, a la que le resulta mucho más fácil resolver problemas, puesto que no está limitada por los bloqueos que produce nuestra mente consciente que actúa, haciendo uso de nuestros patrones mentales ya establecidos y de nuestro pensamiento analítico, los cuales nos impiden muchas veces que podamos ver las cosas desde perspectivas diferentes.

¿Cómo se hace?

En primer lugar hay que empaparse del problema, sea este de trabajo o personal. Para ello, se recomienda organizar las sesiones de estudio, análisis y posibles propuestas de solución a la situación que se quiere resolver, por la tarde y continuar dándole vueltas hasta que nos vayamos a dormir.

  • Dos recomendaciones importantes:
    • Coma o cene liviano, ojalá evitando los aliños y no tome alcohol ni gaseosas, esto le ayudará a dormir mejor.
    • Deje papel y lápiz en el velador antes de irse a dormir, para anotar inmediatamente los sueños, imágenes, inspiraciones o asociaciones que nos lleguen a la mente en el proceso de irse durmiendo, durante el sueño y en el momento de despertar.

Cuando ya esté acostado, piense nuevamente en el problema y en las soluciones que encontraron o encontró, relájese y el sueño irá llegando poco a poco.

¿Qué puede ocurrir?

  1. Es posible que mientras está en este proceso, de pronto aparezca una imagen, inspiración o asociación que pareciera ser la solución, entonces anótela de inmediato, ya que la tendencia natural es que a los pocos segundos se le olvide o pierda la claridad de lo manifestado por su mente subconsciente.
  2. Otras veces ocurre que mientras está durmiendo comienza a soñar con el problema y aparece una posible solución, la que puede ser difusa o muy clara y se produce un despertar abrupto con la imagen de la solución al problema, la que por supuesto debe escribir de inmediato para no perder los detalles de la misma.
  3. Y otra veces la solución expresada en una imagen, inspiración u asociación aparecerá en el proceso de despertar, la cual también debe anotar de inmediato.

Una vez que ya tiene sus notas, si se trata de un problema de trabajo, las compartirá con su equipo, para a partir de ahí, junto con las notas de los otros miembros, seleccionar la mejor solución o complementar la solución final. Si se trata de un problema personal, bueno no le queda más, si es que se decide, que darle materialidad a la solución entregada por su subconsciente.

Espero que el Sleep Writing haya sido de su interés y lo puedan practicar para disfrutar de sus excelentes resultados. Es importante que esté relajado, sin ansiedad, dejándose libre, sino, la técnica no funcionará.

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Un Abrazo, Esteban

Estrategia Creativa – Brainwriting

¡Hola! ¿Cómo están? continuando con el tema de las estrategias creativas, hoy les comentaré acerca del Brainwriting.

El Brainwriting es una variante del Barinstorming y lo realizan entren 5 a 8 participantes que se sientan alrededor de una mesa, cada uno con un lápiz y un bloc de papel o también con talonarios de post-it o tarjetas.

Reglas:

  • El líder del grupo presenta un problema al grupo, y escribe el enunciado del problema en un lugar visible para todos. El grupo lo discute para asegurarse que todos los participantes lo comprenden.
  • Luego se hace un apilamiento solicitando a cada persona escriba cuatro ideas en una hoja de papel, poniéndolas a continuación, cara abajo, en el centro de la mesa, una arriba de la otra.
  • Los participantes sacan una hoja a elección de la pila y añaden ideas o comentarios en la misma hoja.
  • Luego la devuelven a la pila, cara abajo, y toman otra, y añaden más ideas en la nueva hoja.
  • En cualquier momento, si así lo prefiere, un participante puede comenzar una nueva hoja de su propio bloc o tarjetas o post-it y, añadirlas a la pila.
  • Al cabo de 15-20 minutos, se acaba el proceso, y se recogen las hojas de ideas para evaluarlas posteriormente.
  • Recuerden que también se pueden usar tarjetas separadas o post-it en lugar de hojas, lo importante es usar una tarjeta o post-it por idea.

Beneficios:

  • Funciona bien con grupos de gente que no se conocen.
  • Genera bastantes alternativas (típicamente más de 20).
  • Permite la crítica constructiva y construir sobre las alternativas.
  • Facilita la discusión de alternativas.
  • Permite que salgan alternativas disparatadas, que podrían funcionar.

Espero que esta estrategia creativa sea de tu interés y puedas usarla en el trabajo cuando sea necesario generar ideas en un equipo multidiciplinario.

No olvides dejar tus coemtarios

Esteban